El congreso del II Simposio del Observatorio de la Sanidad en Madrid ha contado con la participación de AESTE, patronal del sector de la dependencia.
El II Simposio del Observatorio de la Sanidad 2021 se está desarrollando estos días en Madrid, contando entre sus participantes con AESTE, la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia. De hecho, su portavoz, presidenta y poniente, Natalia Roldán, participó ayer en la mesa redonda sobre ‘Interoperabilidad’, dejando unas declaraciones sobre el parecer de la patronal de la dependencia y los mayores en cuanto al trato futuro a este sector por parte de la sanidad española.
AESTE: pintando un horizonte óptimo para el sistema de la dependencia del mañana
Ministros, secretarios de Estado y profesionales del ámbito sociosanitario se han dado cita para asistir al II Simposio del Observatorio de la Sanidad, relevante congreso donde los haya, abierto desde el pasado 13 de septiembre y provisto a finalizar hoy, 16. Natalia Roldán, presidenta de AESTE, fue invitada a participar en la ponencia de ayer tarde, en representación del sector de la tercera edad y las residencias.
El foro ‘Interoperabilidad’, mesa redonda que ha enmarcado su colaboración, ha sido testigo de los tres aspectos abordados en dicha audiencia: la conexión de historiales médicos con la Sanidad Pública, el impacto del Coronavirus en las residencias, y el futuro que le aguarda al sector de la dependencia.
Las declaraciones de Roldán sobre el impacto de la pandemia en el ámbito de la dependencia y las residencias señalaron directamente hacia la constatación de que «fueron momentos complejos por lo excepcional de la situación, por el colapso sanitario, por el desconocimiento del comportamiento del virus, así como por el desconocimiento global de qué es realmente un recurso residencial».

Antes de avanzar, cabe recordar que AESTE es la patronal que representa a 13 de las empresas más profesionalizadas del sector de atención a la dependencia, acción que comete a nivel de toda España.
«Nuestros asociados “revisaron y reforzaron protocolos y procedimientos de actuación», aseguró su presidenta.
«Nos preparamos para cuidar más y mejor, pues en ningún caso los centros residenciales están planteados para curar», expuso.
Una pandemia que careció de liderazgo
La titular de AESTE quiso incidir también en la falta de liderazgo que se produjo conforme se sucedían los meses de la pandemia.
«Un liderazgo con conocimiento profesional acerca del perfil de las personas que viven en las residencias de nuestro país», matizó, «con conocimiento sobre la heterogeneidad de las residencias», añoró. «Faltó un liderazgo que ordenara los diferentes momentos vividos por las Comunidades Autónomas», rememoró, lamentándose.
En cuanto al punto sobre la conexión de historiales médicos con la Sanidad Pública, Roldán resumió el asunto diciendo que «es imprescindible», para lo cual afirmó durante su ponencia que «si creemos en un modelo en el que la persona se encuentre en el centro de la atención, debemos cambiar muchas premisas y dejar ciertos recelos a un lado».
A su juicio, «la tecnología permite hoy todo tipo de interoperabilidad», tal y como exteriorizó, analizando la situación actual del sistema de salud. «Deberíamos ser un país que apuesta por evolucionar, mejorar, crecer, aportar riqueza, y, por tanto, que invierte e integra», apostilló, matizando a renglón siguiente que «en la integración se encuentra la eficacia de los servicios. Y en la eficacia, la calidad».
Envejecer es otra expresión de éxito, según AESTE
La opinión de Roldán en lo que a alcanzar la edad más madura de la vida se refiere es sencilla, plausible y positiva.
«El envejecimiento es un indicador de éxito», sostuvo, «y la cronicidad, una realidad que nos reta. Nada de ello debería convertirse en un problema. Y menos entre sistemas cuyos profesionales estamos formados, específicamente, para logar el mejor y mayor impacto en el bienestar de las personas», aseveró. Por tanto, y en ese sentido, «la conexión de historiales entre las residencias y el sistema sanitario sería uno de los pasos lógicos hacia la eficacia y la calidad», defendió.
No en vano AESTE se enorgullece de representar a 80.000 trabajadores del sector y gestionar 60.000 plazas residenciales, igual que de socorrer a 40.000 usuarios del servicio de ayuda a domicilio y auxiliar a 80.000 usuarios del servicio de teleasistencia; un mérito que consiguen gracias a tener presencia en todas las comunidades autónomas.
AESTE afronta el futuro con realismo, pero también con optimismo
Preguntada por el horizonte avecinado en el mañana de las residencias y de la dependencia, Roldán aseguró que «desde AESTE lo afrontamos con optimismo, aunque inquietos por algunas iniciativas impulsadas por administraciones, poco viables y poco sostenibles».
De hecho, no vaciló en indicar que el foco debería estar puesto en «plantear cambios basados en la realidad». Y es que, a su entender, «tomar decisiones extremas basadas en una situación excepcional nos puede llevar a cometer errores futuros y, lo peor, generar expectativas poco factibles de satisfacer».
19 años de experiencia ininterrumpida dan solidez al currículum de AESTE en el trabajo en su propio sector. Una profesionalidad que les ha valido el puesto de la Vicepresidencia de la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales de CEOE, así como la Presidencia del Comité 158 del UNE, también conocido como el Comité de normalización; el mismo del que dependen los subsectores de residencias, centros de día, ayuda a domicilio y Teleasistencia.
Bajo el prisma de lo inestables que son las decisiones tomadas bajo presión, la portavoz de AESTE afirmó que «la situación de pandemia ha hecho evidente que el sistema de atención social, de atención residencial es, en realidad, un sistema de cuidados de larga duración que requiere de la interoperabilidad con el sistema sanitario», o eso certificó.
Las últimas declaraciones de Roldán durante su ponencia hicieron hincapié en un punto prioritario para el sector, la necesidad urgente de «generar esos vasos comunicantes. Y en esa intención, a través de 60.000 camas de centros residenciales y los casi 300.000 servicios de atención en el ámbito domiciliario, desde AESTE estamos poniendo a disposición de las Administraciones Públicas, del sistema sanitario, de organizaciones científico-profesionales, toda nuestra información, nuestro conocimiento y experiencia que permita dibujar un futuro mejor. Futuro, por cierto, que será el nuestro».
























