¿Sabe cómo se valora el grado de discapacidad? El BAL permite conocer cómo le ha afectado la discapacidad y por tanto, las limitaciones que ésta le muestra en el día a día. En definitiva, evalúa cuáles son las dificultades de la persona con discapacidad para realizar actividades de la vida cotidiana.

El nuevo baremo para valorar la discapacidad de una persona fue aprobado el pasado mes de octubre y se establecieron cuatro baremos distintos según figura en el Real Decreto 888/2022.

  • .-Baremo de Deficiencia Global de la Persona (BDGP)
  • ​.-Baremo de Limitaciones en la Actividad (BLA)
  • ​.-Baremo de Restricciones en la Participación (BRP)
  • ​.-Baremo de Barreras Contextuales y Ambientales (BFCA)

El BDGP, es el encargado de evaluar las deficiencias de las funciones y las estructuras corporales de la persona y está considerado como el baremo más objetivo, fiable y permanente de los cuatro y, por tanto, suele ser el Criterio Principal (CP) el que determina la clase de discapacidad de una persona. Sin embargo, en alguna ocasiones, dependiendo del aparato o sistema que causa la deficiencia, se considera al BLA el baremo primordial y, por tanto, definitorio del grado de discapacidad de la persona.

Por otro lado, el BLA es el encargado de medir las capacidades y dificultades de una persona para realizar una actividad, tarea o acción, comparándola con la manera, extensión o intensidad en la que se espera que una persona la realizase sin su condición de salud o deficiencia.

Por ello se mide el máximo nivel probable de funcionamiento que podría alcanzar una persona en un dominio en un momento dado en un entorno sin barreras y una vez que se apliquen las medidas terapéuticas o los programas de rehabilitación o habilitación pautados al paciente. El médico dará cuenta del aumento del esfuerzo, la lentitud o los cambios que se realizan para poder desarrollar las actividades como antes.

La valoración de las limitaciones de la actividad de una persona teniendo en cuenta su edad, enfermedad y otras cuestiones, se verán en función de la clasificación internacional del funcionamiento de la discapacidad y de la salud (CIF por sus siglas en inglés).

  1. Aprendizaje y aplicación del conocimiento: leer, escribir y resolver problemas.
  2. Tareas y demandas generales: llevar a cabo una única tarea y rutinas diarias, manejo del estrés y otras demandas psicológicas.
  3. Comunicación: comunicación-recepción de mensajes hablados y no verbales, hablar, conversación y utilización de dispositivos y técnicas de comunicación.
  4. Movilidad: cambiar las posturas corporales básicas, mantener la posición del cuerpo, levantar y llevar objetos, caminar, andar… etc.
  5. Autocuidado: lavarse, cuidado de las partes del cuerpo, higiene personal relacionada con los procesos de excreción, vestirse, comer, beber y cuidado de la propia salud.
  6. Vida doméstica: comprar, preparar comidas y realizar quehaceres de la casa.
  7. Interacción y relaciones interpersonales: relacionarse con extraños y relaciones formales, sociales informales y familiares.
  8. Áreas principales de la vida: formación profesional, trabajo remunerado, transacciones económicas básicas y autosuficiencia económica.
  9. Vida comunitaria, social y cívica: vida comunitaria y tiempo libre y de ocio.

Una vez valoradas estas áreas se puntuarán del 0 al 4 dependiendo de la dificultad que supongan llevarlas a cabo.

  • 0: No hay dificultad (0-4%).
  • 1: Dificultad leve (5-24%).
  • 2: Dificultad moderada (25-49%).
  • 3: Dificultad grave (50-95%).
  • 4: Dificultad completa (96-100%).

El porcentaje obtenido se multiplica después por el porcentaje asignado a cada una de las tareas, teniendo en cuenta el ciclo vital de la persona: vida preescolar (0-6 años), vida escolar (6-16 años), vida laboral (16-65 años) y vida comunitaria (adultos que no participen en la vida laboral de forma permanente), en una tabla aparte.

El resultado será la suma de la puntuación total de las limitaciones en la actividad. Este se ponderará en función del decreto publicado por el BOE conformando finalmente la Limitación Global de la Persona (LGP).

Ésta abarca desde una ligera desviación hasta la incapacidad para realizar actividades cotidianas y se valora en clases:

  • Clase 0: No hay limitación (0-4%).
  • Clase 1: Limitación leve (5-24%).
  • Clase 2: Limitación moderada (25-49%).
  • Clase 3: Limitación grave (50-95%).
  • Clase 4: Limitación total (96-100%).

Por un lado, un Baremo de Limitación Grave y Total para realizar Actividades de Autocuidado (BLGTAA), utilizado cuando el grado de discapacidad es igual o superior al 75% -clase 3 o 4- y se considera que una persona necesita ayuda de otra para las AVD y, por tanto, es dependiente de ella. En este caso, este baremo se utiliza como criterio principal. Para ello, se evaluará exclusivamente el dominio de autocuidado y se intentarán identificar las situaciones en las que necesita la ayuda de otra persona.

Asimismo, existe un Baremo de Limitaciones en el Dominio de las Actividades de Movilidad (BLAM), utilizado en personas con movilidad reducida y dificultad para utilizar el transporte. Cuando el porcentaje de limitación del dominio de movilidad es igual o superior al 25%, se determina que la persona tiene movilidad reducida y dificultades de movilidad para utilizar transportes colectivos. 

En el caso de menores existe la figura de la Demora en el desarrollo que es la cifra que valora el retraso o magnitud para realizar actividades. En todo caso, la BLA debe estar valorada por el Equipo de Valoración de Grado de Discapacidad junto con los informes médicos que aporte y la comprobación in situ de cómo se maneja la persona afectada.

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