La Fundación Banco de Alimentos de Mallorca distribuye diariamente entre seis y siete toneladas de enseres básicos entre un centenar de entidades sociales, que son las encargadas de hacerlos llegar a más de 3.000 personas que viven en situación de vulnerabilidad.
La presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera, ha manifestado hoy martes que desde del Gobierno insular se pretende seguir colaborando de forma directa con «el Banco» al considerar que «realiza un trabajo muy necesario que se ha visto complicado durante la pandemia».
Por su parte, el presidente de la Fundación, Raimundo Montis, ha destacado la solidaridad de las administraciones y del pueblo mallorquín para «ir saliendo de esta situación».
«Se están viviendo unos momentos complicados, ya que ha cambiado el perfil y se ha incrementado el número de personas que demandan los servicios», ha apuntado.
«Banco de Alimentos son las instituciones y la sociedad mallorquina, porque sin ellos no existiría», ha dicho Montis.
Un banco lleno de voluntarios
Tanto Cladera como la presidenta del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), Sofia Alonso, han querido aprovechar la visita a las instalaciones de la entidad para mostrar su agradecimiento a todo el voluntariado, «ya que con su tiempo y dedicación hacen posible que muchas familias de Mallorca que viven en situación de precariedad puedan tener cubiertas sus necesidades básicas», ha señalado Alonso.
Precisamente el esfuerzo de estas personas, especialmente destacable durante los meses de pandemia, es lo que hizo que el Banco de Alimentos de Mallorca fuera galardonado el pasado año con el Premio Jaume II en reconocimiento por su labor.

























