Tras una subida de la luz que marca otro máximo histórico, el presidente de la asociación de jubilados (ANJUBE) asegura que «es un problema de política, de política energética».
Mientras el precio medio de la luz alcanza un máximo histórico en el mercado de los mayoristas, y el Banco de España recurre a su informe sobre el mercado eléctrico español para justificar este disparo de la luz que todos los residentes del país pagan a golpe de facturas desiguales, Bartolomé Escandell, presidente de la asociación de jubilados (AJUBE) y miembro integral de la junta directiva del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD) considera que la subida de la luz responde sencillamente a un «problema de política, de política energética», para ser exactos.

La subida de la luz en una bajada del IVA que no se nota
Con la luz superando los 300 euros el megavatio por hora, y los pensionistas de toda España saliendo a la calle a manifestarse por las nuevas tarifas, preocupados por lo que se está convirtiendo en un imparable aumento de la factura de la luz, Bartolomé Escandell razona durante una entrevista con Prensa Social que «estamos pagando las políticas mal llevadas durante mucho tiempo», sencillamente.
Y es que uno de los colectivos a los que más afecta este disparo económico de la subida de la luz son los pensionistas, quienes no han dudado en dejar patente su opinión en forma de protestas.
«Representa un golpe para una economía normal / más bien baja, y les afecta bastante», explica en entrevista a este medio el médico y también ingeniero, resumiendo la problemática con palabras directas: «es un problema para las economías flojas».
La luz no es lo único que ha subido, no obstante; los impuestos ahora se dejan sentir con más filo en muchos otros sectores, aunque todo se aglomera en un solo punto: nóminas bajas y pensiones que decaen. «Hay gente con sueldos bajos», advierte Escandell; personas cuyas facturas han venido tan disparadas que han pegado un salto, pasando de pagar «50 euros a 100 euros», y eso sólo de luz, habiendo encima “jubilaciones que están ganando 700 euros».
Estamos hablando de una subida que a nadie favorece, ni a pensionistas ni a jubilados ni a trabajadores en activo.
«Hoy en día se está incrementando la pobreza, se está incrementando la clase media, para crear una clase media baja, que es lo que creo que les interesa a ellos», censura el también miembro del CEDDD.
«El problema es que han hecho mal las políticas energéticas de España desde hace años», hace notar, «y como se han hecho mal, estamos pagando las consecuencias», apunta, crítico.
Para ilustrar esta mala gestión, Escandell recurre a la situación del país vecino del norte de Francia.
«Tiene sus propias centrales nucleares, y nosotros nos alimentamos de ellas». ¿Qué implica esto? «Que un accidente nuclear en Francia nos afectaría igual a nosotros». En cambio, España, por su parte, «como consecuencia de la mala política a partir del año 1982, empezaron a eliminar las centrales nucleares», nos recuerda Escandell, señalando a continuación que como consecuencia de ello ahora «el megavatio está a 40 euros» en Francia, mientras que en España «nosotros estamos pagando 300».
La subida de la luz en respuesta a unas políticas energéticas que son un error y horror
En cuanto a las políticas de energías renovables, la opinión de Bartolomé cobra tintes igualmente examinadores. «Es un fracaso», resume, llanamente.
«Debes tener dos energías», hace notar; «la del viento y la que suple al viento cuando no hay», apunta, exponiendo además que «mantener dos infraestructuras cuesta mucho dinero». De todo ello deduce que es un error que puede responder al cambio climático. A pesar del buen planteamiento de buscar una optativa con la que preservar mejor el medioambiente, las medidas puestas en la mesa se adolecen de un planteamiento que las haga rentables.
«No se puede fabricar algo que no va a ser rentable a la larga», manifiesta Escandell. «Es fácil decir que el molinillo es gratis… pero eso sólo es gratis cuando hay viento; si no hay viento, ¿quién alimenta de energía eléctrica a los hogares?» Plantea. Es preciso por tanto tener duplicado el sistema, afirma, «como hasta ahora», señala, cuando hemos tenido “las centrales hidráulicas y las de ciclo combinado, y eso está funcionando, pero además hay que tener los molinos», por lo que al final se está alimentando dos cosas.
«Es muy complicado», admite, porque en el momento en que no hay viento ha de haber disponible otra alternativa para que la energía siga funcionando. Una falta de optativa que, para mal, también influye en esa subida de la luz que a tantos hogares está comprimiendo.
¿Existe la posibilidad de mejorar?
Como planteamiento de mejoría, Bartolomé sugiere que «a lo mejor el Estado debería involucrarse en controlar las multinacionales eléctricas”. En ese sentido, su razonamiento se centra en que «no puede ser que el Estado venda las empresas a Gobiernos extraños o a empresas extrañas, quedándose con minorías»
¿Cuál es el problema de esta táctica?
Según Escandell, «lo suyo sería que, si el Estado vende una eléctrica, se quede por lo menos con el 52 por ciento para controlarla».
Al final todo gira en torno a un mismo punto, al parecer. «Es un problema de política, de política energética», concluye.

























