Bastón robótico con cámara 3D, un elemento acorde a la era digital

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Accesorio por excelencia del colectivo de los invidentes, el bastón blanco también inclina su futuro hacia la tecnología inteligente, y así lo prueba este Bastón robótico con cámara 3D, pensado expresamente para ciegos.

Bastones blancos hay muchos; algunos lucen franjas rojas o amarillas o verdes para dar a entender que su portador tiene resto visual o, por el contrario, para advertir que también sufre de sordera; otros, en cambio, prometen aumentar la velocidad de la marcha de quien lo usa, por no hablar de esos que traen incorporado un reconocimiento facial, sin que por ello dejen de ser capaces de guiar en interiores o exteriores al invidente, o de detectar obstáculos tanto a ras del suelo como unos metros más arriba.

El boom tecnológico de los últimos años también ha supuesto cierto progreso en el mundo del bastón blanco, eso está claro, surgiendo alternativas al clásico palo metálico de turno. Y con motivo del Día Mundial del Bastón Blanco, hoy, 15 de octubre, vamos a presentarle uno de estos curiosos avances. Nos referimos, cómo no, al bastón robótico con cámara 3D, que hace de la movilidad de las personas con discapacidad visual algo más que una simple autonomía.

Un prototipo adicional que mejora la fachada del bastón blanco tradicional

Cofinanciado por el Instituto Nacional del Ojo, el Instituto Nacional de Salud y el Instituto Nacional de Bioingeniería e Imágenes Biomédicas de Estados Unidos (NEI, NIH y NIBIB, por sus siglas en inglés, respectivamente), se trata de un accesorio para la movilidad que viene a demostrar que esas aplicaciones móviles como ‘Blind Explorer’ o MetroCiego’ no tienen la exclusividad a la hora de brindar asistencia de navegación a las personas con problemas de visión, ni mucho menos.

Para entender la aportación de esta tecnología hay que comprender, primero, que moverse en esos espacios grandes edificados entre paredes que no son familiares, sin ver, representa el mismo desafío que atinar a permanecer por ejemplo en el área de los cruces de peatones, algo que los inventores de esta herramienta tuvieron muy en cuenta a la hora de poner en marcha su desarrollo.

«Muchas personas en la comunidad con discapacidad visual consideran que el bastón blanco es su mejor y más funcional herramienta de navegación, a pesar de ser una tecnología centenaria», en palabras de Cang Ye, autor principal del estudio y profesor de informática en la Facultad de Ingeniería de la Virginia Commonwealth University, Richmond.

Así, mientras «tecnologías como las aplicaciones basadas en GPS han revolucionado la navegación» de las personas sin problemas de vista, el proyecto de este bastón blanco busca hacer lo mismo para el colectivo de los invidentes. «Estamos interesados en crear un dispositivo que cierre muchas de las lagunas en la funcionalidad para los usuarios de bastón blanco».

De planos de construcción a cámaras 3D

Este bastón robótico con cámara 3D satisface la primera necesidad de todo invidente, usuario de bastón blanco, que quiera autonomía y una movilidad segura; es decir, que detecta los obstáculos que el invidente tiene a su alrededor; pero no solo los que están delante, sino también los dispersados en las otras direcciones, lo que claramente le hace diferenciarse de los demás bastones.

Para ello se vale de una cámara 3D a color, recurre a un sensor de medición inercial que detecta los objetos del entorno, y cuenta además con su propio ordenador a bordo.

¿Cuál es la mejor apuesta? Que puede guiar al usuario con precisión hasta la ubicación que desee, evitándole en el camino los obstáculos de la ruta.

Bastón robótico.

Recientemente mejorado, este bastón robótico con cámara 3D ofrece a los invidentes una nueva forma de moverse en zonas de interior, o eso aseguran sus autores al detallar su diseño actualizado en una publicación de la revista ‘IEEE/CAA Journal of Automatica Sinica’.

Y es que, al combinarse con el dibujo arquitectónico de un edificio, por ejemplo, este dispositivo guía con precisión al usuario a su ubicación deseada, emitiendo señales sensoriales y auditivas, pitidos que le hace esquivar cajas, sortear muebles, y hasta evitar los voladizos.

No fue así en sus inicios, sin embargo, ya que en sus versiones anteriores el dispositivo apenas traía incorporados planos de construcción para lidiar con el problema de moverse a ciegas por un entorno abierto y desconocido, tal y como reconocen sus desarrolladores.

Y aunque el usuario podía decirles a esos anteriores prototipos de bastón blanco a qué lugar deseaba ir, momento en el que el dispositivo guiaba al invidente mediante la ayuda de una punta rodante robótica y la combinación de señales auditivas hasta su destino, existía la inconveniencia de acabar recibiendo indicaciones inexactas, especialmente a larga distancia, lo que dejaba a la persona en una ubicación incorrecta.

De la apuesta a la mejora

Fue por esta razón, de hecho, por la que los inventores decidieron agregar al sistema del bastón una cámara de profundidad de color; al más estilo de una cámara frontal de un móvil, la cámara de este bastón robótico 3D recurre a la luz infrarroja para determinar la distancia entre el dispositivo y los objetos físicos del entorno, desde puertas y paredes, hasta muebles y el propio suelo. ¿El objetivo?

Asignar la ubicación precisa del usuario desde el plano arquitectónico o plano existente, sacándole partido a datos de un sensor de inercia y al propio ordenador de a bordo con el que cuenta el bastón, recaudando información de todos ellos; detalles que después utiliza para alertar al usuario sobre los obstáculos en su camino.

Tal y como razonó Ye, «si bien algunas aplicaciones de teléfonos celulares pueden dar a las personas instrucciones de navegación auditiva, al doblar una esquina, por ejemplo, ¿cómo sabe que ha girado la cantidad justa?», y eso es precisamente el vacío de movilidad que este bastón robótico con cámara 3D trata de soslayar.

«La punta rodante de nuestro bastón robótico puede guiarlo para que gire en el punto correcto y exactamente el número correcto de grados, ya sea 15 grados o 90», aseguró el inventor, añadiendo por último que «esta versión también puede alertarlo sobre obstáculos colgantes, lo que un bastón blanco estándar no puede».

¿Cuál es la mala noticia?

Que el dispositivo sigue sin estar preparado para salir al mercado, y eso que se anunció inicialmente en 2021; y es que los propios autores reconocen que aún persisten unas cuantas complicaciones por pulir; problemas como el propio peso del palo, por ejemplo, dificultades aún por resolver antes de que el sistema del bastón robótico pueda ponerse en marcha y venta.

Mientras el equipo de desarrolladores continúa buscando la mejor manera de adelgazar el cuerpo del dispositivo, su capacidad de variar con facilidad de un modo automatizado a un modo más simple y tradicional, este bastón robótico bien podría representar una herramienta clave para la independencia de las personas con discapacidad visual.

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