Hay un camino de estrellas cuya magia y misticismo medieval ha cautivado a millones desde hace décadas. Se trata del Camino de Santiago , uno  de  los  atractivos turísticos más emblemáticos  de  nuestro país. Cada año, peregrinos de todas partes del mundo vienen para recorrer distintas etapas de la ruta jacobea. 

El itinerario principal parte desde los Pirineos occidentales, recorre España y acaba en la ciudad gallega de Santiago de Compostela.

El  Camino  de  Santiago  fue  declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1993 y fue además declarado Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa por su apuesta en la protección de los valores culturales europeos, por fomentar nuevas formas de encuentro entre los jóvenes europeos y desarrollar programas de cooperación.

Sin embargo, para las personas con discapacidad y otro tipo de capacidades diversas, esta experiencia sigue siendo impensable o muy dificultosa de llevar a cabo debido a sus condiciones. Aun así, va en aumento el número de personas que a pesar de sus dificultades físicas se aventuran a realizar parte del camino. Por este motivo, si te encuentras entre los interesados, vamos a concentrar los consejos más importantes que debes anotar en tu preparación para el camino. 

En primer lugar, debes saber que la ruta más accesible para hacer el camino en silla de ruedas es la denominada Camino Francés. Pero antes de ponerte a ello debes de realizar una planificación concienzuda informándote de cuáles son los tramos por los que vas a circular y así poder subdividir las etapas en función de la accesibilidad de las mismas. No debes olvidar de comprobar por internet y otros medios cuales son los alojamientos y hospedajes que están adaptados a lo largo del camino. 

Ten en cuenta que hay tramos que no son muy accesibles y necesitarás la ayuda de un acompañante. Precisamente la figura del acompañante es esencial para los usuarios de sillas de ruedas, y también para las personas con discapacidad visual y auditiva.

Existe una posibilidad muy interesante de adaptar la silla de ruedas e instalar ruedas de montaña que sean más todoterreno.Siempre llevando piezas de repuesto por si hay que arreglar algún pinchazo o pieza dañada.

A parte de piezas de repuesto, se debe llevar un pequeño botiquín donde tengamos lo necesario para curar heridas o las tan comunes ampollas que siempre salen al someter al pie a intensas jornadas de camino.

Es aconsejable para todo aquel que tenga planeado llegar a Santiago a pie, hacer un entrenamiento previo al comienzo, es decir, preparar tu cuerpo para aumentar en resistencia. 

Un importante papel juega la climatología, las mejores épocas para realizar el Camino son la primavera y a principios de otoño, en verano también es posible pero hay que saber que hay mucha más afluencia de personas y las altas temperaturas pueden jugarnos malas pasadas. 

En último lugar, el equipaje que lleves contigo debe ser lo más ligero posible dentro de tus posibilidades. La mochila en este caso deberá llevar lo esencial sin olvidar los objetos anteriormente mencionados, añadiendo por descontado portar contigo un teléfono móvil por si se presentan casos de emergencia. 

Teniendo en cuenta todo lo expuesto no olvides echar un vistazo a la página web oficial del Camino de Santiago para esclarecer las dudas que puedas tener y ponerte en contacto con los profesionales que trabajan para hacer que la experiencia sea lo más grata posible. Feliz camino.

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