Cáncer: identificados 42 genes hereditarios que lo propician

0
Los doctores Lehner (dcha.) y Supek, imagen cortesía Centre for Genomic Regulation.

Un factor hereditario aumenta la probabilidad de acabar padeciendo cáncer, afirman investigadores en un reciente trabajo.

La campaña de estudio e investigación sobre el cáncer continúa en pie y en diferentes frentes científicos, con una nueva investigación que bien podría conducir a la creación de nuevas estrategias personalizadas de prevención y detección precoz de esta enfermedad tan extendida y mortal.

Los 42 genes hereditarios que multiplican el riesgo de padecer cáncer

El estudio en cuestión, publicado este martes en la revista ‘Nature Communications’, contó con una población analizada de más de 11.000 pacientes de cáncer, y fue realizado en equipo entre el Institut de Recerca Biomédica de Barcelona (IRB) y el Centro de Regulación Genómica (CRG).

Sus datos han revelado en conclusión la existencia de 42 genes hereditarios que aumentan las posibilidades de desarrollar la enfermedad del cáncer, y sus autores ya han admitido que, con ello, aspiran a conducir la creación de nuevas estrategias de prevención y detección precoz de esta dolencia tan cancerígena.

Para captar el alcance de este hallazgo cabe aclarar, ante todo, que las ‘mutaciones somáticas’ son una alteración que puede sufrir cualquiera de las células del organismo, independientemente de su tipo y función, con la salvedad de los óvulos y los espermatozoides, las llamadas ‘germinativas’.

Esto significa que esta variabilidad no se transmite a las generaciones siguientes de células, suelen desarrollarse en varios de los tejidos y órganos de una misma persona, y responden realmente al influjo de diversos factores; desde el tabaquismo hasta la edad, mismamente, llegando a constituir la principal causa de cáncer… pero también de otras clasificaciones patológicas.

El trabajo científico en cuestión fue liderado colaborativamente por los doctores Fran Supek y Ben Lehner, del IRB y el CRG, respectivamente, y tal y como ya señaláramos antes, sus datos han expuesto e identificado los rasgos genéticos hereditarios que predisponen a la aparición de determinadas mutaciones en los tejidos de los individuos.

Sus líneas matizan, para ser exactos, que las personas que acumulan un mayor número de estas anomalías en alguno o varios de sus órganos muestran una mayor predisposición a acumular mutaciones en genes cancerígenos esenciales, los cuales pueden aumentar el riesgo de formación de tumores.

«En este estudio exhaustivo comprobamos si los diferentes tipos de cambios en el ADN observados en los tumores estaban asociados a variantes heredadas en muchos genes diferentes», explicó al respecto Mischan Vali Pour, el doctor que dirigió el ensayo, aunque fue mientras era estudiante de doctorado en los laboratorios de los doctores Lehner y Supek.

«Desarrollamos una metodología que nos ha permitido identificar 42 genes que están relacionados con 15 mecanismos celulares diferentes y que afectan al riesgo de distintos tipos de mutaciones somáticas», detalló, asegurando que «esto podría ayudar a identificar los riesgos de predisposición al cáncer».

De los mecanismos hereditarios a las variantes genéticas

Así, mientras que en trabajos anteriores los investigadores descubrieron los mecanismos hereditarios que predisponen a una persona al cáncer, aun sabiendo que muchos tumores no tienen una explicación genética clara, por supuesto, en el presente estudio pudieron comprobar si los diferentes cambios en el ADN, observados repetidamente en los tumores, estaban ligados a variantes heredadas en muchos genes diferentes.

«Aunque antes se conocían algunos ejemplos de genes responsables de cambiar los patrones de mutaciones somáticas (como los genes BRCA, que predisponen al cáncer de mama y de ovario; y los genes del síndrome de Lynch, que predisponen al cáncer de colon), ahora encontramos muchos otros genes que pueden afectar de forma similar a la acumulación de mutaciones somáticas», hizo ver el doctor Supek.

En cualquier caso, y tal y como admiten los autores, una de las limitaciones a las que se enfrentó este estudio fue la gran variabilidad de los factores hereditarios relacionados con las mutaciones somáticas, así como con la prevalencia de cada uno de estos factores por separado, relativamente bajo de por sí.

Y es que el número de secuencias genómicas disponibles limita realmente la capacidad de detectar vínculos entre genes y mutaciones, y así lo dieron a entender los doctores, quienes también indicaron que el acceso a un mayor número de datos genómicos de pacientes de cáncer, cuya ascendencia está alejada de la europea, podría conducir en el futuro a nuevos hallazgos.

«A medida que se disponga de más datos genéticos, es probable que se encuentren otros factores genéticos que predispongan a la mutagénesis del cáncer», en palabras del doctor Lehner. «En lo que respecta a las variantes genéticas raras que hemos considerado aquí, a pesar de que cada una de ellas está presente en solo unos pocos individuos, son, en conjunto, bastante importantes en la configuración de los genomas del cáncer y posiblemente en el riesgo de cáncer».

De todo ello se resume, entonces, que este hallazgo reciente sobre estos genes es todo un hito en el campo de la biomedicina, tanto que con sus revelaciones se espera que futuros trabajos que tomen a esta investigación como base, fuente e inspiración, puedan contribuir a evaluar el riesgo hereditario de que un paciente desarrolle un tipo específico de cáncer u otro, pudiendo personalizar en el proceso su programa de prevención o, de no ser posible lo primero, detectar la enfermedad en sus primeras fases.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí