El edadismo vuelve a ser una realidad en España. Así lo traduce la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre de 2022 que no solo revela un estancamiento global del mercado laboral español sino que deja atrás a las personas mayores de 50 años.

El colectivo de parados de más de 55 años aumentó en 33.400 personas en el último trimestre del año al igual que la franja de 25 a 54 que se incrementó en 86.200 desempleados más.

Las grandes perjudicadas son las mujeres mayores de 50 años que superan los tres millones de personas, frente a los hombres que no llega a dos con tres, aunque todos han visto interrumpida su vida laboral porque están consideradas fuera del mercado. Actualmente la probabilidad de encontrar empleo es mayor que el riesgo de perderlo, algo que es igual para todos los colectivos, si bien los mayores siempre tienen menos posibilidades de crecimiento personal.

Las políticas activas contra el paro de los senior no procura evitar el edadismo ni tampoco ayuda cuando están considerados sobrecualificados y por ello no son considerados en empleos que no sean de su área y se descartan inicialmente dejándoles fuera del mercado laboral.

Esto se resume en una cronificación del desempleo de los mayores de 50 años que actualmente se sitúa en el 58% frente al 42% de la media general. Los considerandos en torno a este sector siguen siendo equivocados en muchos casos. Se cree que las personas mayores están fuera del mercado porque no manejan la tecnología, porque no son flexibles o porque no se ajustan a los horarios y disponibilidad que tiene un joven. Esto sumado a los problemas relativos a la edad, la enfermedad crónica y la falta de flexibilidad les hacen poco atractivos en los procesos de selección.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí