El pasado 14 de octubre la junta directiva de nuestra asociación compareció en el Parlament de Catalunya a instancias del President MH Sr. Josep Rull. Fuimos citados por dos comisiones diferentes (Infancia y Juventud y Derechos Sociales e Inclusión), algo inédito en más de 40 años de democracia. De un garaje sin agua a las alfombras del Parlament, sin un euro en subvenciones, sin cuotas ni matrículas y con más de mil criaturas atendidas a lo largo de veinte años. Eso es La Diana.
Seguidamente os transmitimos un extracto de nuestros discurso ante sus señorías los diputados y diputadas de la Cámara catalana.
“Señorías: quiero hacerles una pregunta; la inclusión existe de verdad? No sólo en las actividades extraescolares para niños, sino en todo en general.
En nuestra entidad llevamos años haciéndonos esta pregunta. La palabra inclusión es muy bonita, pero su valor está en demostrarla cada día con hechos.
A lo largo de nuestra trayectoria, hemos conocido a niños que llegaron después de tener dificultades para participar en otros casales por falta de recursos, apoyos (vetlladoras). Esto nos recuerda cuánto queda por hacer para que la inclusión sea real para todos.
Tenemos algo claro: todos los niños y niñas tienen derecho a disfrutar de su infancia, jugar, compartir y sentirse parte de un grupo, independientemente de sus necesidades.
Cuando un niño llega a nuestra entidad, no vemos una discapacidad. Vemos a una persona con ganas de participar, hacer amigos, descubrir y vivir experiencias con los demás. Desde ahí trabajamos. No nos preguntamos si encaja en nuestras actividades. Nos preguntamos qué podemos cambiar para que también pueda participar. Adaptamos propuestas, buscamos alternativas y aprendemos sobre la marcha. Hacemos todo lo posible para que cada niño encuentre su espacio y disfrute.
No siempre es fácil. Sabemos que hacen falta recursos, formación y apoyos. No tenemos todas las respuestas ni podemos hacerlo todo solos. Pero sí tenemos una voluntad firme: buscar soluciones y no cerrar puertas antes de intentarlo. En nuestra entidad, la inclusión no es un añadido ni una excepción. Es nuestra manera de entender la infancia y de trabajar.
En los últimos 20 años hemos acompañado a 80 niños y niñas con discapacidad.De los cuales 7 en este año. Entre las necesidades que atendemos destaca el trastorno del espectro autista (TEA), con distintos niveles de apoyo. Detrás de estas cifras hay mucho más. Hay niños que nos enseñan a mirar de otra manera, familias que confían en nuestro equipo, profesionales que buscan mejorar y momentos que nos recuerdan por qué hacemos este trabajo.
Cada experiencia nos ha ayudado a crecer y aprender. También nos ha mostrado que no existe una única forma de jugar, comunicarse, participar o disfrutar. Por eso seguimos buscando cómo hacer sitio para todos sin dar prioridad al lucro. Porque para nosotros, incluir no es solo abrir una puerta. Es lograr que, una vez dentro, cada niño sienta que forma parte de verdad.
Ese es el compromiso que queremos defender como entidad, hoy y durante muchos años más. Muchísimas gracias.


























