A través de la cocina aural las personas con discapacidad visual integran gastronomía y la exploración sensorial. Crean recetas a través de los sonidos captados durante la elaboración de los diferentes platos. ¿Desean escuchar a qué sabe esta música?

Cocina Aural es un proyecto cultural que combina gastronomía y creación sonora, e invita a las personas ciegas o con discapacidad visual a jugar con nuevas herramientas y expresión en torno a la escucha y la cocina, como base para la creación artística.

En el marco de la vigésimo segunda edición de Sensxperiment 2021: encuentro Internacional de Creación que se celebra en Lucena (Córdoba) se realizarán una serie de talleres, entre ellos uno sobre Auralidad y cocina.

Los participantes han creado sus propias recetas o, podríamos decir, partituras a partir de los sonidos registrados en la cocina. Composiciones que podremos escuchar por primera vez en directo el próximo sábado 6 de noviembre en el Palacio de Santa Anta, de 18 a 20 horas.

Como curiosidad, estas piezas formarán parte de un disco de vinilo de creación colectiva. Un menú que uno podrá degustar cuantas veces desee a 33 revoluciones por minuto.

Recetas sonoras: un ejercicio de sinestesia  

El proyecto, diseñado y organizado por Weekend Proms, se ha desarrollado en Córdoba y cuenta con el apoyo del programa Art for Change de la Fundación La Caixa y otros colaboradores públicos y privados.

Mujer tocando alimentos
Mujer tocando alimentos.Foto: Cocina Aural.org©

Cocina Aural persigue visibilizar la labor creativa de las personas con discapacidad visual, fomentar su participación como agentes creadores del tejido cultural local y derribar estereotipos en torno a este colectivo.

Esta experiencia entre fogones y arte se centra en la investigación de acciones y experiencias colectivas inmersivas, basadas en una estimulación física y perceptual inmediata. 

Aquí todo suma. Los sentidos son ingredientes tan importantes o más que las materias primas con las que se cocina.

Son recetas hechas con unas gotas de olfato, un chorrito de sonido, un toque de percepción y tiempo. 

Consiste en explorar la cocina y los aspectos sonoros que genera su proceso de creación.

El proyecto propone a los participantes valerse de su capacidad sensorial. En definitiva, se pretende invertir los papeles, y prestar atención al oído como sentido predominante en la cocina, más que al gusto.

Esta forma de preparar los alimentos trasciende los márgenes establecidos. La clave no reside en saborear, ni en degustar un plato. La respuesta no la vamos a encontrar en el paladar.

Se trata de una experiencia multisensorial y para escuchar esta música basta con tener abiertos todos los sentidos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí