La actriz retirada confesó, en un programa-homenaje que le dedicó TVE1 anoche, haber intentado suicidarse.
Un ataque de risa provocado por un monólogo televisivo del humorista Andreu Buenafuente frustró una tentativa de suicidio protagonizada por la actriz, según reveló ella misma anoche en el programa ‘Lazos de sangre’, que presenta Boris Izaguirre en TVE1 y que sirvió para rendir homenaje a su carrera.
El repaso a la dilatada trayectoria de la intérprete, de 81 años, no omitió aspectos menos amables de su peripecia vital, consiguiendo algo tan difícil como sorprender a la audiencia.
«Había perdido mi casa, porque me había ido a un hotel con mi perrita, y salió por la tele Paco Marsó diciendo que nunca me había querido», comenzó a contar Concha Velasco, para continuar narrando cómo decidió atiborrarse de benzodiacepinas que llevaba consigo, además de ingerir todas las bebidas alcohólicas que había en el mueble-bar de la habitación. Fue entonces cuando otro hombre que apareció en pantalla, el mencionado humorista catalán, la hizo «reír y llorar y toser», provocándole un vómito que, a la postre, le salvó la vida:
Me dio un ataque de risa y lo vomité todo. Después llamé al médico del hotel, que me dijo: «Bueno, se ha hecho usted un lavado de estómago gracias a Buenafuente».
La valentía de la actriz al confesar sin reparos —que no sin humor— este nadir de su vida ha merecido elogios unánimes de las entidades que luchan contra el suicidio por haber sacado a la palestra pública esta lacra ante la que demasiadas veces se corre un tupido velo de vergüenza.
























