Fundación Universia e Indra presentan la convocatoria de ayudas para proyectos de investigación en tecnología accesible que contribuyan a la salud mental.

Una de las premisas de la presente convocatoria de ayudas es que los proyectos deben estar orientados al desarrollo de software, dispositivos, instrumentos o equipos que puedan ser empleados por personas con discapacidad, es decir, que se trate de tecnología accesible.

La iniciativa pretende asfaltar el camino de la inclusión a través de esta línea de subvenciones.

El desarrollo de los nuevos dispositivos permitirá el acceso al empleo de las personas con discapacidad apoyando sus funciones o estructuras físicas o mentales.

En definitiva, se trata de crear una sociedad más inclusiva a través de la tecnología.

La salud mental en el punto de mira

En la edición de este año, debido al impacto de la pandemia, se presta especial atención a proyectos que contribuyan a la salud mental.

Como requisito indispensable se exige la colaboración con entidades especializadas en el campo de la discapacidad y que el producto o servicio propuesto sea gratuito o tenga un coste reducido para los usuarios finales.

Asimismo, la solución debe ser open source, es decir, debe utilizar un código de programación abierto, de forma que facilite su modificación y adaptación posterior.

Las tres mejores propuestas de innovación tecnológica recibirán una inyección económica para desarrollar sus proyectos, que deberán tener una duración máxima de 12 meses.

De otro lado, también se valorará la posibilidad real de internacionalizar la idea. Y todo ello, sin olvidar su aplicación práctica, ya que la solución debe ser útil en un entorno real de inclusión laboral.

Estas ayudas han despertado, desde su primera convocatoria, el interés de más de 100 grupos de investigación de universidades públicas y privadas de todo el país que han presentado más de 300 propuestas.

Proyectos que ya están en el mercado

Este programa de ayudas han posiblitado que algunos proyectos se materializasen y salieran al mercado.

Uno de ellos es DaVoz. Un dispositivo capaz de interpretar la lengua de signos y traducirla a voz sintetizada gracias a un sistema que utiliza un sensor volumétrico e Inteligencia Artificial. Davoz «da autonomía» a las personas sordas.

Fundación Universia e Indra presentan la convocatoria de ayudas para proyectos de investigación en tecnología accesible que contribuyan a la salud mental.
Proyecto DaVoz Foto: ©Indra

Otro ejemplo es SmartLazarus, una solución innovadora que se descarga gratuitamente desde cualquier móvil y que es capaz de guiar a personas con discapacidad visual en espacios cerrados a partir de una plataforma unificada de sensorización, geolocalización, y guiado en tiempo real.

Por otra parte, podemos encontrar en el mercado disponible la aplicación Easier, destinada a facilitar la lectura a personas con discapacidad intelectual mediante el uso de inteligencia artificial; así como la app cuidaTEA que predice crisis en personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Por último, tendríamos la solución talkAACtive, diseñada para las personas con autismo y que facilita, en gran medida, su comunicación en el entorno laboral.

Y tomen nota. Las candidaturas para esta convocatoria podrán presentarse por vía telemática del 14 de septiembre hasta las 14 horas del 13 de octubre en el portal de Tecnologías Accesibles de Indra.

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