Corbevax, la nueva vacuna contra la covid, carece de patente

0

Corbevax, la nueva vacuna contra la covid desarrollada por María Elena Bottazzi, nace altruista, sin patente y sin metas económicas, según la microbióloga.

La crisis del coronavirus continúa. Tras ofrecer al panorama internacional una vacuna libre de patentes contra la Covid-19, de la que India ya ha autorizado su uso de emergencia, dicho sea de paso, la microbióloga María Elena Bottazzi ha lanzado una crítica contra los ingresos previstos de las multinacionales de Pfizer y Moderna y BioNTech, demandando que deberían haber sido más altruistas en las ventas de sus vacunas contra el coronavirus.

Y es que según calculó el diario Cinco Días, en 2021 todas esas compañías alcanzaron los 62.000 millones de euros. El equipo de María Elena Bottazzi, en cambio, ofrece al mundo una nueva vacuna contra la covid libre de patentes. Se denomina Corbevax, y ha sido fabricada con un proceso utilizado durante décadas para la vacuna contra la hepatitis B, lo que convierte su elaboración en un proceso al alcance de multitud de fabricantes, con dosis que apenas cuestan poco más de un euro cada una.

Corbevax, la vacuna contra la covid que no persigue ganancias

Se trata de un medicamento cuya eficacia frente al virus SARS-CoV-2 asciende hasta el 90 por ciento, según afirmaciones de un comunicado del Centro de Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, entidad privada y sin ánimo de lucro  coordinada por la microbióloga, si bien siguen sin salir a la luz pública los detalles de los ensayos.

«Ahora estamos confirmando la efectividad frente a la variante ómicron, pero creemos que va a mantener una buena protección», aseguró Bottazzi, quien también codirige la institución de la Escuela Baylor de Medicina, igualmente ubicada en Houston, Estados Unidos.

«Decimos que es para el mundo porque existe la capacidad de producirla a una escala suficiente para cubrir toda la necesidad mundial. La tecnología para producirla ya existe en varios lugares del mundo. Si mañana Brasil quiere producirla, ya tiene la tecnología, las fábricas y el conocimiento. Ese es el concepto de la vacuna para el mundo».

Por ende, la diferencia de Corbevax con Pfizer y Moderna y demás vacunas contra el Covid radica precisamente en las limitaciones existentes en lo que a la fabricación a gran escala se trata, igual que las condiciones de almacenamiento y el tema de la propiedad intelectual; todo ello viene a dificultar y a veces hasta impedir la recepción y producción de estos sueros tan conocidos públicamente.

En cuanto a las ganancias recaudadas por el equipo de Corbevax, la microbióloga asegura que, dado que la tecnología de la vacuna es abierta, demandando procesos que ya están publicados y no están patentados, renuncian a cobrar un euro por ninguna de las dosis del nuevo suero.

«Es un modelo que hemos trabajado durante los últimos 20 años. Siempre tratamos de desarrollar vacunas para enfermedades tropicales desatendidas. Sabemos que al final los usuarios son poblaciones pobres. Se necesita tener esta mentalidad de código abierto para poder descolonizar: que no se produzcan estas vacunas solamente en países de altos ingresos. Que se puedan producir en los mismos países en los que se necesitan».

Una postura diametralmente opuesta a las mantenidas por Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Janssen y demás laboratorios desarrolladores de las populares vacunas contra el Covid, que se han hecho con grandes sumas de dinero, mercantilización que Vottazzi desaprobó abiertamente.

«Las multinacionales tienen que responder ante sus inversionistas, pero, en el contexto de una emergencia global, obviamente hay que ser un poco más altruistas. Han hecho una gran contribución al producir estas vacunas, pero hay que recordar que han recibido enormes subsidios públicos», hizo ver. «Deberían ser más altruistas al calcular sus ganancias y cómo permitir mejorar la accesibilidad pública global».

En palabras textuales de la microbióloga, los presupuestos iniciales con los que contaron todas esas marcas provienen de «dinero público, y estamos hablando de una emergencia por una pandemia global»

¿Qué aporta Corbevax a la lucha contra el virus corona y sus muchas cepas?

A juicio de la propia Bottazzi, Corbevax se yergue como una buena promesa de igualdad entre los países inmunizados ante el coronavirus y los que aún andan escasos de defensa farmacológica, una vacuna potencialmente capacitada para cerrar esa brecha de inequidad.

«La autorización en India va a dar más confianza para que otros manufacturadores logren acelerar los permisos de las entidades regulatorias de sus países», estimó la microbióloga. «La Organización Mundial de la Salud necesita un ejemplo diferente, para poder acelerar la fabricación usando plataformas convencionales y poder llegar a la población que lo necesite», manifestó.

En este sentido, Corbevax parece ser capaz de reducir esa brecha; y no solo eso, también augura ser un suero con una inmunidad bastante duradera, incluso frente a las nuevas variantes. Siguiendo el razonamiento de Vottazzi, «los países, económicamente, no pueden seguir comprando vacunas de alto costo». La nueva vacuna contra el Covid de Corbevax, en cambio, «puede aliviar a los países que ni siquiera tienen fondos para seguir comprando vacunas muy caras».

Poco coste monetario y mucha rentabilidad sanitaria

Este es un suero que lleva veinte meses de creación a la espalda, que contó con 3000 participantes en su ensayo clínico, y que solo pudo echar mano de unos cinco millones de dólares de presupuesto, aproximadamente; es decir, 4,4 millones de euros, algo realmente poco. Al respecto de esta pequeña inversión y del número reducido de participantes, la microbióloga explicó:

«Estamos en una situación muy diferente. La gente ya se ha infectado o vacunado con otras vacunas. Ahora, los ensayos clínicos tienden a ser estudios puente; para ver los correlatos de protección [se estudian las defensas generadas por la vacuna y se deduce su eficacia en el mundo real».

Ante la incertidumbre de muchos de no vacunarse, alegando que los sueros de ARN provienen de una manipulación genética, o bien señalando la presencia de empresas privadas que están ganando mucho dinero, la microbióloga de nacionalidad italiana, hondureña y estadounidense apuntó al mar de bulos y engaños que ondea en Internet.

«Hay mucha desinformación en las redes sociales. Hay miles de millones de personas que ya se han vacunado con las tecnologías de ARN (Pfizer y Moderna) y de adenovirus (AstraZeneca, Janssen, Sputnik). Se ha visto muy bien su perfil de seguridad. Y los beneficios de estas vacunas son enormes. Esas acusaciones de manipulaciones genéticas no son veraces. Hay un gran beneficio en poder vacunarse y evitar enfermar gravemente o incluso morir.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí