Salud de Navarra se sirve de los datos del último informe de vigilancia epidemiológica, para asegurar el fin de la pandemia por coronavirus en la región.
Con el más reciente informe de vigilancia epidemiológica de Navarra en la mano, los epidemiológicos del Consejo de Salud pública de la región traducen los datos como el fin de la pandemia del coronavirus por la Comunidad, asegurando, incluso, que «probablemente» el SARS-CoV-2 se sumará pronto a «la lista de infecciones que circulan de forma endémica o en epidemias estacionales».
Y colorín colorado, el coronavirus ¿se ha acabado?
La versión más reciente del informe de vigilancia epidemiológica concentrada en Navarra, estudio que con semanal puntualidad realizan los expertos del Instituto de Salud Pública y Laboral, ha traducido la lectura de sus últimos datos sobre la pandemia por Coronavirus como la historia del cuento que por fin lee su final en Navarra.
Más aún; el informe sostiene que la región se halla en una situación peculiar, porque «finaliza un periodo de circulación epidémica del covid-19 que se ha prolongado desde julio de 2020 durante 14 meses».
Una conclusión tomada a la vista del pronunciado descenso del número de casos positivos por Covid-19 registrados durante la última semana, una caída en picado de un 44 por ciento que ha situado la incidencia acumulada en 241 contagios, marcando un periodo donde «la mayor parte del territorio no ha presentado circulación del virus», por un lado, y donde «los casos se distribuyeron en pocos lugares», por otro.
A la vista de ello, los epidemiológicos involucrados en la constatación y realización del informe afirman que tras 14 meses de «actividad epidémica ininterrumpida», la incidencia de infecciones ha descendido hasta el punto de situarse «por debajo del umbral epidémico».
Coronavirus: una pandemia fragmentada en dos periodos
Según el Consejo de Salud Pública de Navarra, dos han sido los periodos en los que ha hostigado la pandemia a la región foral, muy marcados y diferentes entre sí. Durante los meses de marzo y abril se dio el primer periodo, «en el que se consiguió la remisión mediante medidas muy estrictas, cuyo efecto se perdió al recuperar la actividad cotidiana».
La sucesión del segundo periodo se vio marcado por un efecto «duradero» y un «agotamiento de la capacidad de difusión de las sucesivas variantes en nuestro medio», y pudo darse «gracias a la vacunación de la población». Como claro ejemplo de ello señalan a la variante Delta, actualmente responsable del 99 por ciento de los casos detectados por Coronavirus, asegurando que la estela de la cepa «indica signos de agotamiento de su capacidad de difusión en Navarra, sin que haya surgido hasta el momento otra variable que lo reemplace».
¿Significa eso que el coronavirus dejará de circular por la región?
No, ciertamente, según puntualiza el propio informe, y menos de forma definitiva. Implica, «probablemente», que el virus «se incorporará a la lista de infecciones que circulan de forma endémica o en epidemias estacionales».
Un vaticinio que es la razón por la que estos epidemiológicos no descartan «que el covid-19 pueda ocasionar ondas en otoño o invierno», si bien también auguran que tales coletazos «probablemente tendrán un impacto en la salud progresivamente menor, gracias a la alta cobertura vacunal y a la aplicación de otras medidas preventivas por la población».
Salud Pública de Navarra recuerda, asimismo, que «en las personas correctamente vacunadas el riesgo debido al covid no es mayor al de otras enfermedades comunes como la gripe». A renglón siguiente advierte, eso sí, que «las personas adultas que no se han vacunado tienen un riesgo más de 10 veces mayor de presentar formas graves de la enfermedad si llegan a infectarse». ¿Traducción? Que, a sus ojos, «conforme pase el tiempo y las medidas preventivas se relajen, podrían adquirir la infección ante cualquier descuido».
A todo ello, el Instituto de Salud Pública recuerda, además, que «la protección de la vacuna no se alcanza hasta transcurridos 14 días tras completar la pauta», por lo que «la relajación excesiva de las medidas preventivas puede contrarrestar la protección que aporta la vacuna».
Advierte, en este sentido, que «en ausencia de vacunación, la quinta onda pandémica hubiera tenido un impacto considerablemente mayor en Navarra», avisando que, como mínimo, «hubieran sido necesarias medidas preventivas mucho más drásticas de reducción de la interacción social y de movilidad».
Moderna también se suma al vaticinio que pone punto final a la pandemia
Por su parte, Stéphane Bancel, director ejecutivo de la vacuna de Moderna, considera que la pandemia del Covid-19 bien podría terminar en el plazo futuro de un año. ¿Y cómo? Gracias al aumento de la producción de vacunas, un incremento que es además una garantía de suministro mundial. Tales han sido sus declaraciones recogidas por Neue Zuercher Zeitung, periódico de origen suizo, entrevista que Reuters no ha tardado en hacer eco.
«Si se tiene en cuenta la ampliación de las capacidades de producción de toda la industria en los últimos seis meses, a mediados del año que viene debería haber suficientes dosis para que todos los habitantes de la tierra puedan ser vacunados», dijo Bancel. «Los refuerzos también deberían ser posibles en la medida necesaria», se reafirmó, agregando además otro vaticinio, que «pronto se podrá vacunar incluso a los bebés».
«Los que no se vacunen se inmunizarán de forma natural, porque la variante Delta es muy contagiosa», auguró el director de Moderna. «De este modo, llegaremos a una situación similar a la de la gripe. Puedes vacunarte y pasar un buen invierno. O no lo haces y te arriesgas a enfermar y posiblemente acabar en el hospital».
Ante el interrogante de si tal circunstancia pudiera significar la vuelta a la normalidad, al menos para el segundo semestre del año que viene, Bancel únicamente resolvió: «a partir de hoy, en un año, supongo».
























