En la lucha contra la Covid-19, la OMS ha convertido a los tratamientos de la malaria, el cáncer y la artritis reumatoide en sus nuevos aliados.
El pasado 11 de agosto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que había dado luz verde al inicio de diferentes ensayos en pacientes hospitalizados por Coronavirus, seleccionando para ello a tres nuevos posibles tratamientos que emplearán los fármacos artesunate, imatinib e infliximab, producidos por las farmacéuticas de Ipca, Novartis y Johnson & Johnson, respectivamente. Y todo ello dentro del marco de actuación de su ensayo clínico solidario con plataforma, ‘Solidarity PLUS’.
La OMS recicla los fármacos de otras enfermedades para usarlos contra la Covid-19
Los tres son fármacos tradicionalmente empleados en otras patologías, tal y como señaló en su comunicado la propia OMS. Artesunate, por ejemplo, se ha usado desde siempre en el tratamiento de casos graves de malaria; el imatinib, por su parte, ha sido refuerzo para algunos tipos de cáncer; mientras que el infliximab se ha usado de apoyo para combatir los males de la artritis reumatoide y a otras enfermedades que atacan el sistema inmunológico.
Tras una donación a la investigación por parte de sus propios fabricantes, donativo aprobado por el propio decano de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, los tres fármacos fueron seleccionados para el ensayo que apenas lleva horas de su inicio por un panel independiente de expertos. ¿Y por qué estos tres fármacos, precisamente? «Dado su potencial a la hora de reducir el riesgo de fallecimiento en pacientes de Covid-19», en palabras de la organización sanitaria mundialmente conocida y asentada en Ginebra.
«Encontrar terapias más eficaces y accesibles para los pacientes de Covid-19 sigue siendo una necesidad crítica, y la OMS se enorgullece de liderar este esfuerzo mundial», proclamó el doctor y también director general de la OMS, Ghebreyesus.
«Me gustaría dar las gracias a los gobiernos participantes, las empresas farmacéuticas, los hospitales, los médicos y los pacientes, que se han unido para hacer esto en verdadera solidaridad mundial», expresó.
De este modo, la OMS permite que arranque la segunda fase de ensayos Solidarity, aun cuando ésta no logró resultados positivos en su primera etapa, en la que probó cuatro tratamientos diferentes, recetas que aplicó sobre los pacientes de los que disponía entonces.
En dicha fase probaron con un puñado de fármacos, entre los que se mencionan el interferón, el antiviral remdesivir, los antirretrovirales lopinavir y ritonavir, y la hidroxicloroquina, preparado creado inicialmente para la malaria.
¿Por qué ninguno de esos cuatro tratamientos no superó la fase?
A juzgar por lo concluido por la OMS a finales del año pasado, ninguno de los tratamientos arriba citados consiguió importantes reducciones en la duración de las hospitalizaciones, como tampoco lograron grandes efectos en el número de personas que requerían ventilación o en los fallecimientos por Covid-19.
Contrariamente a lo que sucedió con las vacunas contra la Covid-19, cuyo desarrollo fue rápido, tanto que actualmente hay más de una docena en el mercado global, la OMS no tuvo éxito en aquella fase, de modo que ahora sólo reconoce como efectivo a dos tratamientos de entre todos los que emprendió, en lo que a los casos graves de Covid-19 se refiere. Se trata del corticoesteroide de la dexametasona, así como la utilización de antagonistas de interleucina-6.
Algo diferencia especialmente a estos dos tratamientos, amén de sus componentes químicos y propiedades, y es, curiosamente, la diferencia de sus precios. Y es que mientras el bajo coste de la dexametasona hace que sea reconocida a nivel global y asequible por todo el mundo, la interleucina-6 es un tratamiento de un coste tan alto que fue la propia OMS la primera en advertir que no estaría al alcance de la mayoría de los pacientes tratados en países en vías de desarrollo.
En este nuevo intento de los ensayos Solidarity PLUS, no obstante, miles de investigadores estarán involucrados en 600 hospitales de 52 países, tal y como ha anunciado la OMS; una cantidad que supone 16 más que en la primera fase de pruebas de esta plataforma, la mayor colaboración sanitaria a nivel global de los países que son miembros de la organización.
La amplia cobertura de estados participantes con la que siempre ha contado El ensayo ‘Solidarity PLUS’ le da la capacidad al ensayo para evaluar múltiples tratamientos al mismo tiempo, recurriendo a un único protocolo y reclutando a miles de pacientes para generar estimaciones sólidas sobre los posibles efectos, sean moderados o no, de un medicamento en la mortalidad.
¿Dónde reside la importancia de ‘Solidarity PLUS’?
En palabras de Marie Pierre Preziosi, investigadora de la OMS, este proyecto es importante «porque hay demasiadas variantes, y estas pueden aparecer en cualquier lugar del mundo, por tanto, cubrir tantas regiones del planeta nos permitirá conocer este dato lo antes posible». Opinión que ha respaldado Ana María Henao, epidemióloga también de la OMS, señalando que si bien todavía se desconoce si los fármacos serán eficaces para las variantes emergentes o no de la Covid-19, tampoco hay datos que indiquen lo contrario, de momento, una incertidumbre que hace de motor para que la investigación continúe adelante.
Apuntar, por último, que ‘Solidarity PLUS’ permite asimismo agregar nuevos tratamientos y eliminar los no eficaces conforme se sucedan las etapas y procesos del ensayo.

























