El Gobierno reafirma su postura de una vuelta al cole presencial, aunque los contagios continúan y el repunte de positivo por Covid no es menor.
El Gobierno y el Ministerio de Educación mantienen que la vuelta al cole será presencial, a pesar de que las ondas de la explosión por la Covid-19 continúa alcanzando a los adolescentes.
Apostando por recuperar la normalidad en una vuelta al cole presencial
Hoy mismo, Pilar Alegría, ministra de Educación, ha asegurado mediante entrevista que el regreso a las aulas será presencial para todos los cursos y edades.
«Los estudios e informes hablan de garantizar la presencialidad de todos los estudiantes y esa es nuestra apuesta en todas las etapas», dijo, a diferencia del curso anterior, cuando la incertidumbre fue mucho mayor, tal y como le ha dado por recordar también a Alegría, unas lecciones que tuvieron que impartirse lejos de las aulas, mayoritariamente, debido tanto a la situación de la pandemia como a la falta de vacunas.
Esta resolución de una vuelta al cole presencial viene de lejos, desde que el 19 de mayo se sentaran las bases para el curso escolar 2021/2022 tras una conferencia conjunta entre las Comunidades Autónomas y los Ministerios de Educación y de Sanidad.
Una conversación que sirvió también para mantener los ‘grupos de convivencia estable’ en Infantil y en Primaria, los llamados ‘grupos burbuja, y para establecer una separación mínima de 1,2 metros entre escolares, aun cuando la petición general los distancia un poco más, a 1,5 metros.
Valió asimismo para pactar el número de alumnos por aula, decretando que los cursos de Infantil y Primaria acogerán a un máximo de 25 estudiantes, en lugar de los 20 del año pasado, mientras que las de la ESO y las de Bachillerato tendrán hasta 30 y 35, respectivamente. Muchas son las autonomías que, no obstante, ya limitan por ley el número de escolares a 25.
La incidencia acumulada abre dudas en la decisión de una vuelta al cole presencial
Tras la irrupción de la variante Delta y la concentración de unas altas tasas de incidencia acumulada por encima de los 1.300 en el grupo de entre 12 y 19 años, según lo notificado por Sanidad el pasado viernes 6 de agosto, las dudas sobre el inicio de curso y, más exactamente, la conveniencia sanitaria de una vuelta al cole presencial vuelve a ser orden del día en la lista de preocupaciones.
De hecho, tanto el Gobierno como las CCAA previeron en su documento del pasado mayo que «se podría pasar a semipresencialidad», en caso de que la situación sanitaria evolucione a peor y se vean obligadas a pasar a niveles de riesgo 3 y 4, una semipresencialidad sostenida sólo a partir de 3º de la ESO. Curiosamente, son unos niveles en los que se encuentran todas las autonomías, actualmente, o al menos eso refleja el indicador de incidencia acumulada.
Entre tanto, la vacunación en los adolescentes avanza a buen ritmo, o eso ha subrayado la ministra de Educación, señalando que antes de septiembre la mayoría de ellos ya habrá recibido por lo menos una dosis; asimismo, Alegría ha confirmado que habrá otra reunión a finales de agosto, en la que se reunirán comunidades y Gobierno para analizar la situación y tomar nuevas medidas, en caso de que fuera necesario.
Por otro lado, si bien las administraciones plantearon la posibilidad de retomar los ratios de alumnos anteriores a la pandemia para el siguiente curso escolar, la ministra ha pedido no obstante que las autonomías sigan contando con los profesores contratados, con el fin de mantener en el próximo curso el mismo número de alumnos por aula que hubo en el anterior. El acicate para la aceptación de las autonomías a este mantenimiento ha sido recordarles que el Ejecutivo tiene ya previsto una financiación de 10.000 millones de euros reservados exclusivamente a ese cometido.
«La ratio se corresponde con la media europea», destacó Alegría, «y para hacer frente a las incertidumbres el Gobierno ha inyectado fondos de manera muy importante para que las comunidades puedan seguir apostando por esas medidas que mejoren la calidad de la educación en estos momentos», argumentó.
Asimismo, Alegría sigue la estela dejada por Carolina Darias, ministra de Sanidad, y rechaza el obligar a vacunarse a los profesores, dado el alto número de ellos que sí lo han hecho por propia iniciativa.
«Casi todos lo han hecho ya voluntariamente», dijo; «profesores y ciudadanos están dando una imagen de total responsabilidad en el proceso de vacunación», apuntó.

























