La OMS ha reconocido su existencia, e investigadores ya la estudian, aunque el CIR Long Covid ha insistido en que se considere patología al covid persistente.

No hace mucho que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un reconocimiento mundial sobre la existencia del llamado long covid o covid persistente, tras el registro de varios pacientes que superada la infección por el virus SarsCoV2 referían todavía síntomas compatibles con la enfermedad, y eso al menos cuatro semanas después de haber sido dados de alta. Un informe emitido públicamente y del que el CIR Long Covid se congratula.

La covid persistente merece que la OMS la valore como una enfermedad

La postura del CIR Long Covid a tal reclamo público va más allá de aplaudir y contentarse con un reconocimiento oficial de la existencia de tales síntomas por parte de la OMS, pues aparte de aprobarla han lanzado ellos mismos otra proclama, ésta, más exigente.

La solicitud se basa en que la llamada covid persistente pase a estar incluida en la lista de patologías de la organización, siendo, por tanto, un mal de la salud reconocido oficialmente como enfermedad.

Por otra parte, en la más reciente demanda del CIR Long Covid se desglosan las señales que advierten de la presencia de la covid persistente en el organismo, tomando para ello los síntomas acusados y redactados por diferentes pacientes con la dolencia, señalando la presencia de disnea, fatiga, disfunción cognitiva, etcétera.

Amén de otros signos de la covid que suponen un impacto importante y negativo en la vida de las personas, así como en la realización de su trabajo diario. Son síntomas de la llamada covid persistente porque persisten en el tiempo, en una fluctuante prolongación.

El perfil de sus afectados corresponde tanto a aquellos que ya han superado la enfermedad de la Covid-19 pero que aún siguen arrastrando constantes secuelas, como a aquellas personas que refieren tener los mismos síntomas descritos incluso después de haber sido inoculado con alguna de las vacunas actualmente aprobadas que se comercializan legalmente.

Una campaña por el reconocimiento universal de una patología

Por todo ello, el CIR Long Covid insiste ahora en la importancia de que los organismos de la salud admitan con la misma oficialidad y legalidad que este tipo de enfermos, personas aquejadas de una afección posterior a haber padecido la infección por el coronavirus, puedan ser llamados pacientes Long Covid o pacientes con covid persistente.

El Dr. Óscar Baro Pato, director, médico y científico de la entidad del CIR, acusa a la OMS porque ninguna de las líneas del informe expuesto sobre la covid persistente hace referencia alguna a los enfermos antes perfilados, viendo por tanto importante que el organismo de salud de Naciones Unidas aclare los conceptos de la enfermedad, el perfil de candidatos a sufrirla y, lo más importante, que la enfermedad pase a llamarse, considerarse y valorarse como la patología que es, en palabra y esencia y acción.

¿Son pacientes invisibles?

Tal es la cuestión que el líder del CIR Long Covid lanza a la Organización Mundial de la Salud. ¿Son pacientes invisibles, los aquejados de covid persistente, una dolencia sobre la que ellos mismos han alertado? ¿Cree la OMS que existe un diagnóstico alternativo?, plantean directamente. ¿Cuál sería?, insisten, por si la Organización sorprendiera con una respuesta afirmativa. En cualquier caso, le solicitan reconocimiento de patología a nivel mundial.

#CIRLONGCOVID: un Centro de Investigación y Difusión del Covid Persistente

Así se define la propia entidad. Bajo el encabezado #pormiyportodos, el CIR LongCovid ha nacido como una lupa al covid persistente, y en esta solicitud lo deja más que claro. Estudios, terapias, avances… su espacio pone a ojo de microscopio a la dolencia persistente de la Covid-19, a la caza de conocimientos de las dolencias del virus SARS-CoV-2 que nunca acaban, tomando siempre la evidencia científica como base y respaldo de sus proyectos e iniciativas.

¿Su diana a futuro? Llegar a convertirse en un referente en el desarrollo del proceso formativo de la covid persistente, recurriendo para ello a cursos, jornadas, plataformas de e-learning y otras muchas herramientas digitales.

¿Modus operandi? Colaboración en equipo, lazos de sinergias, involucración de los diferentes agentes sociales, participación de instituciones públicas y privadas, testimonio de sociedades científicas nacionales e internacionales… CIR LongCovid garantiza eso y más, y promete invertir sus frutos en favor de la mejora de la calidad de vida tanto a los afectados por el Covid Persistente como a su entorno.

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