El covid persistente, presente también entre sanitarios, podría llegar a justificar la condición de incapacidad laboral para los profesionales de este sector.
El covid persistente es un látigo que fustiga a quienes han acabado por padecer coronavirus crónico. Los profesionales sanitarios no han estado exentos de acabar padeciendo unas secuelas constantes a largo plazo o permanentes del virus SARS-CoV-2, razón por la cual llevan meses denunciando su limbo laboral. Ahora, la consultora legal Fidelitis ha tomado cartas en el asunto.
En defensa de los sanitarios con covid persistente
El coronavirus se declaró a finales de 2019; y más de 118.000 sanitarios han acabado contagiándose en España desde entonces. Los índices apuntan a que entre un 10 y un 20 por ciento de las personas a las que esta enfermedad toca con su roce contagioso sufren secuelas a largo plazo, efectos derivados de la enfermedad, que los anglosajones bautizaron como long covid; y los hispanohablantes, como covid persistente.
Tras demandar de las autoridades un reconocimiento del covid persistente como enfermedad laboral, y exigir protección legal para aquellos sanitarios que no pueden volver a ejercer debido a la gravedad de estas secuelas permanentes, expertos de Fidelitis, consultora legal en España conformada por abogados especialistas en incapacidades laborales, se han unido a los reclamos de los sanitarios apuntando, con la ley en la mano, que el covid persistente podría ser motivo de incapacidad laboral para los sanitarios.
¿Qué es el covid persistente?
Ya hemos hablado largo y tendido acerca de esta dolencia. Baste recordar que el long covid se produce cuando uno o más de los síntomas de la enfermedad por coronavirus aparecen en un caso positivo y se mantienen por encima del tiempo estimado, incluso después de que la persona contagiada haya superado la enfermedad, tal y como explica la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Tanto la fatiga crónica como la fibrosis pulmonar, la miocarditis y los problemas articulares y musculares figuran como los principales síntomas de esta nueva patología, dejando a la dificultad para hablar o escribir como otro posible efecto, junto a la pérdida de memoria, la confusión y la depresión.
Unas premisas de varios síntomas que, a ojos de Lorenzo Pérez, presidente del Grupo Fidelitis, «encajan con lo que están padeciendo muchos de los enfermos diagnosticados de covid-19 persistente».
Hablamos pues de dolencias que adquieren carácter crónico en muchos de los casos positivos, una situación crítica que empeora al no existir tratamientos específicos para tratarlas. Pero el Covid persistente en sanitarios podría ser motivo de incapacidad laboral, según la consultora: una posibilidad que sostienen apuntando a que la legislación española se basa en las secuelas.
A raíz de esto último, la denuncia de Fidelitis se fundamenta en que la Administración pública «está dando de alta a la mayor parte de enfermos de covid-19 persistente, sin concederles ningún tipo de pensión por incapacidad laboral [permanente] al finalizar el período máximo de incapacidad laboral temporal», en palabras del presidente de la consultora.
«La premisa para que las secuelas de una enfermedad sean causa de incapacidad laboral permanente es que sean consideradas “como permanentes” y que hayan provocado limitaciones anatómicas o funcionales graves», explica Pérez.
Sin jurisprudencia, pero sí con patologías reconocidas que son incapacitantes
Pocos son los sanitarios que están consiguiendo que se reconozca esta incapacidad, no obstante, puesto que el Covid persistente es una enfermedad nueva. Una recién llegada sin tiempo suficiente a sus espaldas para que acarree una jurisprudencia en su haber. Mas es del todo posible lograr ese reconocimiento, y así lo ha dado a entender la consultora.
«La legislación española se basa en las secuelas, no en diagnósticos, y muchas de las secuelas son ya reconocidas como causa de incapacidad», expone el presidente.
«Algunos de nuestros clientes nos comentan que sus médicos dudaban al principio de la veracidad de estas secuelas, porque pensaban que podían ser exageraciones para estar de baja o solicitar una pensión por incapacidad laboral; pero cuando se han dado cuenta de que coinciden en muchos pacientes que están jubilados, han apartado sus dudas al respecto. Algo que también pasó con la fibromialgia, de ahí el paralelismo de ambas enfermedades», concluyó Pérez.
























