Domingo Varela para Prensa Social

Dirige, este programa nocturno, Luis Herrero, y en él participan contertulios de la talla de Eduardo Torres Dulce, Luis Alberto de Cuenca y José Luis Garci.

Me gusta que sean programas intemporales, y los puedas oír en rabioso directo, o dejarlos —es un suponer—, para la época de vacaciones.
En el episodio —9 de julio de 2021— titulado «Leni Riefenstahl y la polémica del talento”, Luis Herrero, conmovido, lee una carta recién recibida de una joven escuchante. Dice así:

Muy buenas tardes, lo primero quiero felicitarles por ese programa que a muchos nos salva de todo lo malo.
Alejándome de la temática que suelen abordar, me atrevo a pedirles un favor.

Después de seis años de relación, mi novio me ha dejado.
Con la esperanza de que un viernes escuche a los cowboys, para recordarme, les pido que le digan todo esto.
Díganle que sigue estando en todas las películas que veo y en cada canción que escucho
Que como en el poema de Luis Alberto «que lento corre el mundo sin ti”, novio lejano.
Díganle que sigo creyendo en nosotros, en nuestro pasado y en nuestro futuro.

Que le sigo esperando y que me muero por tratar de ir al cine juntos. Que no se olvide de mí.
Díganle que vuelva. Que no puedo soportar que esto termine y que le quiero por y a pesar de todo.

Díganle que nos quedan muchas cosas por hacer, por perdonarnos.
Y Que todavía tenemos que reencontrarnos muchas veces. Que aún no puedo oír su risa y que quiero oírla durante toda mi vida
Díganle que aunque se haya ido estoy aquí. Esperando, y que no creo que nunca pueda cansarme de esperarle
Que no olvide que de mis 25 años él se ha llevado los mejores
Mi mejor versión es suya
Y un último favor: Sería muy feliz si Luis Alberto pudiera dedicarle a fi- nal el programa su poema “Mal de Ausencia”

«Mal de ausencia”, de Luis Alberto de Cuenca

«Desde que tú te fuiste, no sabes qué despacio pasa el tiempo en Madrid. He visto una película que ha terminado apenas hace un siglo. No sabes qué lento corre el mundo sin ti, novia lejana.

Mis amigos me dicen que vuelva a ser el mismo, que pudre el corazón tanta melancolía,
que tu ausencia no vale tanta ansiedad inútil, que parezco un ejemplo de subliteratura.

Pero tú te has llevado mi paz en tu maleta,
los hilos del teléfono, la calle en la que vivo.
Tú has mandado a mi casa tropas ecologistas
a saquear mi alma contaminada y triste.
Y, para colmo, sigo soñando con gigantes
y contigo, desnuda, besándoles las manos.
Con dioses a caballo que destruyen Europa
y cautiva te guardan hasta que yo esté muerto.»

Todos los contertulios se volcaron en consolar a la novia, aunque Garci dejó caer una sentencia triste: No hay segundas oportunidades porque las mata el sabor de la primera.
No recuerdo otra carta de más amor que ésta.

Maqueta y dibujo de Miguel Porres

Domingo Varela es periodista y escritor.

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