Ayer, además de conmemorarse el Día de Todos los Santos también, como cada primer lunes de noviembre, fue el Día del Síndrome de Dolor Regional Complejo (CRPS) también conocido como Distrofia Simpático Refleja.
Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NIH) esta patología es una afección de dolor crónico.
Provoca una sensación de ardor intenso, rigidez por lo general en los brazos, las manos, las piernas y los pies. Puede ocurrir después de una lesión en un nervio o en el tejido de un área afectada. Y es posible que el reposo y el tiempo solamente lo empeoren.
Los síntomas en el área afectada son:
- Cambios extremos en la temperatura, textura y color de la piel
- Dolor candente
- Mayor sensibilidad de la piel
- Inflamación y rigidez en las articulaciones afectadas
- Disminución de la capacidad para mover la parte del cuerpo afectada
La causa del síndrome de dolor regional complejo se desconoce. Tampoco existe una cura. Puede empeorar con el tiempo y diseminarse a otras partes del cuerpo.
En ocasiones, los señales desaparecen temporal o definitivamente.
Y en cuanto al tratamiento se contempla desde el abordaje del alivio del dolor; y puede incluir medicinas, fisioterapia y bloqueos nerviosos.
#CRPSORANGEDAY, un partido contra la enfermedad
Cada año la intención es la misma, que el color naranja tiña una jornada que sirva concienciar y para fomentar la investigación sobre esta rara patología.
Todo vale, mientras sea de color naranja. Pulseras camisetas, lazos. Y después fotografiarlo para subirlo a las redes y que la difusión del mensaje llegue al mayor número de personas posibles. Porque de lo que se trata es de hacer visible una de tantas enfermedades raras e invisibles.
Con campañas como ésta las personas afectadas por CRPS le echan un pulso a este síndrome.
Y así, recordando el título de la afamada serie de Netflix, podríamos decir Orange is the new Match.
























