Ballenoil donó un porcentaje de todo lo recaudado ayer domingo en sus 160 gasolineras de Madrid a la Fundación Apadis, que atiende a niños con discapacidad en su Centro de Atención Temprana (CAT), para invertirlo en sus instalaciones y mejorar las prestaciones.
Ayer cada repostaje suponía una aportación a estos menores que acuden a diario al CAT de la asociación para trabajar en sus destrezas sociales y, en definitiva, para avanzar en materia de accesibilidad e inclusión.
«La pandemia ha afectado a toda la sociedad en general, pero a estos niños en particular.
Se trata de la segunda colaboración entre ambas entidades para mejorar la calidad de vida de estas personas ya que, el año pasado, la compañía independiente de carburantes ayudó económicamente a la fundación con la compra de una máquina de última generación con el fin de ayudar a mejorar la movilidad de los más pequeños.
«Con esta donación pretendemos mejorar las instalaciones del centro situado en San Sebastián de los Reyes para ayudar a estas personas a que se desarrollen con total normalidad y puedan formarse para que en el día de mañana puedan acceder al mercado laboral sin ningún problema», apuntan desde la red de gasolineras.
De hecho, tiene previsto comenzar este 2022 con el objetivo de continuar ayudando a los colectivos más desfavorecidos a través de acciones como ésta; trabajando juntamente con entidades sociales que necesitan más que nunca mucho carburante para seguir caminando.

























