En el Día Mundial del Trabalenguas le invitamos a que lea deprisa estos trabalenguas —sin reírse—.
Podador que podas la parra, ¿qué parra podas?
¿Podas mi parra o tu parra podas?
Ni podo tu parra ni mi parra podo,
que podo la parra de mi tío Bartolo.
María Chuchena techaba su choza y un techador que por allí pasaba, le dijo:
—María Chuchena, ¿tú techas tu choza o techas la ajena?
—Ni techo mi choza, ni techo la ajena, que techo la choza de María Chucena.
Parra tenía un perro y Guerra tenía una parra. El perro de Parra subió a la parra de Guerra y Guerra pegó con la porra al perro de Parra.
En la ciudad de Pamplona hay una plaza. En la plaza hay una esquina. En la esquina hay una casa. En la casa hay una pieza. En la pieza hay una cama. En la cama hay una estera. En la estera hay una barra. En la barra hay una lora. Luego la lora a la barra, la barra a la estera, la estera a la cama, la cama a la pieza, la pieza a la casa, la casa a la esquina, la esquina a la plaza, la plaza a la ciudad de Pamplona.
Como poco coco como, poco coco compro, como compro poco coco, poco coco como.
El perro de San Roque no tiene rabo
porque Ramón Rodríguez se lo ha robado.

























