Históricamente la sociedad siempre responde ante los episodios de crisis buscando una válvula de oxígeno: el cine del Hollywood dorado en su día, y ahora, el uso sin mesura del color en la ropa, o lo que se denomina Dopamine dressing.

Se trata de prendas que al vestirlas nos llenan de optimismo y alegría para sobreponernos a estos tiempos inciertos de mascarillas y de miedo al contagio.

«Con la nueva normalidad que vivimos, la moda ha experimentado una explosión de color, en lo que se ha llamado la tendencia del dopamine dressing», afirma Estel Vilaseca, responsable del área de Moda de la escuela superior de diseño y artes visuales LCI Barcelona.

Quizá en un intento por desterrar de la retina el blanco de las batas y hospitales, el usuario persigue el color casi de un modo terapéutico. Como queriendo superar una de las fases del luto.

Ya decía Schiaparelli que «en tiempos difíciles la moda siempre es extravagante».

Modelos con ropa de colores
Dopamina Dressing. Foto: mensfolio©

«Estampados psicodélicos, geométricos y con conexiones con la cultura digital, eso sí, en general sin perder la comodidad ganada. Algo que no es la primera vez que ocurre», subraya Vilaseca.

La pandemia también ha cambiado la forma de comprar

El confinamiento nos enseñó las ventajas de las compras online y la crisis derivada de la pandemia nos ha abocado a buscar fórmulas alternativas para hacer compras a un coste más reducido.

Estel Vilaseca explica que «el sector de la moda siempre está vinculado con el zeitgeist, el espíritu de su época. Es decir, las tendencias siempre reflejan las complejidades del momento presente.

Ahora compramos de un modo menos impulsivo y más meditado. Procuramos reparar viejas prendas o las revendemos en un ap y con el dinero obtenido nos compramos un vestido de firma a plazos.

Siguiendo esta línea, la pandemia ha acelerado una transformación necesaria en la industria de la moda. Y las grandes marcas han tomado nota y has hecho los deberes.

Por ejemplo, Inditex acaba de lanzar la línea de prendas premium Zara Atelier y también está invirtiendo en empresas emprendedoras sostenibles como LanzaTech.

Por su parte H&M ha adquirido la plataforma de compraventa de prendas de segunda mano Sellpy, y Mango anunciaba el lanzamiento de Alter Made, nueva marca premium con enfoque sostenible.

El coronavirus lo ha cambiado todo. También nuestra forma de vestir y de concebir la moda. «Este año 2022 están apareciendo nuevas dinámicas: compra consciente, diferenciación, creatividad, diversidad y, como apunta la responsable de moda del instituto catalán».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí