El Teatro Arriaga de Bilbao estrena año y programación con la última producción de Tanttaka. «Mi hijo sólo camina un poco más lento» aborda el tema de la dependencia, los cuidados y la discapacidad.
Se sube el telón cumpliendo la normativa vigente. El aforo se ajusta al permitido tras la entrada en vigor de las nuevas restricciones para frenar la expansión de la pandemia, en concreto a 600 localidades.
La primera función de 2022 abordará cuestiones preocupantes y de actualidad como es la atención de las personas dependientes, el papel de la mujer como cuidadora, la discapacidad en la familia.
La obra se representará en euskera y en castellano. Y la premier será el viernes 14 de enero en euskera. Después habrá dos funciones más, los días 15 y 16.
La discapacidad a escena
Se trata de un texto extraordinario que sido galardonado con numerosos premios, según han señalado desde el Arriaga.
Una madre cuidadora de su madre dependiente y de un hijo con una grave discapacidad. Es tan sólo la historia de una familia, o de muchas.
«Mia es una mujer imprescindible, como tantas, en el día a día de su casa, que lucha contra sus demonios mientras cuida de su madre, su padre, de su hija y de un marido ‘disidente’, pero especialmente se desvela por su hijo Branko, que padece una innominada enfermedad degenerativa que le va haciendo perder movilidad», señala Fernando Bernués, director del nuevo montaje.
Con motivo de la celebración del cumpleaños de Branko, el hijo, le preparan una fiesta, que es «el detonante para hablar […] de lo que siempre debiera importarnos: la memoria, la familia, el paso del tiempo, la aceptación del diferente, la juventud, el amor, el miedo, la soledad, la belleza, el abandono, la locura, la enfermedad… La vida», señalan desde la organización.
«Mi hijo sólo camina un poco más lento» es un ejercicio de reflexión. A veces se trata de vivir y pensar, sólo un poco más lentamente.

























