El Viejo Profesor, Cristian, Galatea I y la bahía de Altea

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Miguel Díez R. El Viejo Profesor. El Albir, en la Bahía de Altea 

Hace mucho tiempo que conozco a Cristian (El capitán Galatea) y le he ayudado, dentro de mis posibilidades, a crear «Altea en llaut».

Abandonó su vida anterior, plena de posibilidades, y se embarcó en la compra de un llaut para ofrecer visitas por las costas de la Bahía de Altea y aledaños. Con nuestra pandilla de amigos (o él y yo, mano a mano, y ahora con su pareja Anita: «Selene»: «Luna en el cielo», reflejada en el mar de nuestra Bahía) hemos ido a Moraira, Javea, Benidorm (ida y vuelta de noche) y hemos pasado, —fondeados en medio de nuestra Bahía, con luna llena, unas botellas de vino y cerveza para acompañar frugal y sabrosa comida— noches inolvidables de conversación, recitación de hermosos poemas del mar y, escuchando canciones a petición.


Cuando navegamos, por nuestra cuenta, siempre cumplimos (al salir de la bocana del puerto del Club Naútico de Altea) el siguiente rito:


1.Lectura, al unísono, de una paráfrasis del poema de León Felipe, «Canción Marinera», paráfrasis realizada por El Viejo Profesor y dedicada a Cristian, nuestro capitán: Todos somos marineros, marineros que saben bien navegar.Todos somos capitanes,capitanes de la mar.Todos somos capitanes,y la diferencia estásolo en el barco que vamossobre las aguas del mar.Nuestro barco es un llautque se llama Galatea,nereida de la mar,de la mar de Altea.Marinero, marinero;marinero…Capitán.llevas un barco humilde,un barco popular.Sobre las aguas del mar, marinero,Capitán del Galatea,no te asuste naufragar.Que el tesoro que buscamos,Capitán del Galatea,no está en el seno del puerto,sino en el fondo del mar.N.B.  

Galatea era, en la mitología griega, una nereida, hija de Nereo, dios del mar, como Poseidón. Al haber sido engendrada por un dios  y una mujer mortal, era una divinidad semidiosa marina, que habitaba en las profundidades del mar y ayudaba a los marineros en sus peligrosas travesías..Si las nereidas eran semidiosas marinas, las ninfas eran semidiosas asociadas a un lugar terrestre, como un río, etc.,  por ejemplo, Dafne. Unas y otras eran bellísimas 
2. Lectura de algunos otros poemas sobre el Mare Nostrum
3. Nuestro himno: «Mediterráneo», de Joan Manuel Serrat
Y como final:


 Larga vida al llaut Galatea, y buena travesía

Brindando con una copa de cava valenciano o con un chupito, bebido de un golpe, de un buen ron añejo.

A continuación, el artículo escrito por Cristian (antes de navegante fue periodista y otras muchas cosas), artículo largo, pero impagable  historia del llaut en el Mediterraneo:

Existe un paraíso en la Tierra que el hombre siempre ha querido conocer.
El Mar. Y debido a esta curiosidad comenzó hace siglos una aventura
llena de historias y conocimiento. Esta habla de uno de sus protagonistas:
El Llaut; Un barco que vio cómo el comercio se extendió por el
Mediterráneo, desaparecían los Imperios y multitud de embarcaciones con
las que convivió durante siglos, vivió los cambios sociales de las
revoluciones burguesas y proletarias y el paso del mundo rural al urbano
con la llegada del turismo a las costas y la sociedad de consumo. Esta es
la historia de una embarcación llena de vida que ha sobrevivido hasta
nuestros días, superando todos los obstáculos. Una superviviente en
continua evolución que se embarca ahora en un nuevo viaje, el del ocio.

Una embarcación milenaria

Un llaut es una embarcación tradicional que ha tenido diferentes usos durante su longeva
existencia. Ha servido de embarcación auxiliar a otras de mayor eslora, de cabotaje, de
pesca, contrabando o correo de guerra. En todo este tiempo, al llaut siempre se le ha dado
un uso profesional, una particularidad que ha desaparecido de forma progresiva, conforme el
ocio y la navegación de recreo emergieron junto a la sociedad de consumo.

Existen testimonios escritos en la Baja Edad Media sobre la palabra llaut. Una en 1243, en
catalán, y otra en castellano en 1564. Aparece repetida en diferentes documentos del
Puerto de Palma relacionados con el Ancorje de los barcos que quedaban fondeados. Y es
también importante su aparición en el libro Tirant lo Blanc, que dice: “la gent va abandonar
la nau i amb la barca i el llaut sortiren a terra.”
 Joan Martorell, 1460, y publicada en 1490.
Pero, de cuándo es el llaut. Esta es la pregunta recurrente.

El llaut es resultado de un largo proceso. Fechar su nacimiento es absurdo, puesto que es
consecuencia de un desarrollo evolutivo de adaptación y perfeccionamiento que abarca un
gran periodo de tiempo.

Tal y como lo conocemos el llaut adopta su forma en la Edad Media, pero su esencia se
remonta al origen de la navegación en el Mediterráneo. Su silueta ya estaba dibujada en las
primeras embarcaciones que navegaron este mar. Y es que el llaut de hoy no es igual que
el del pasado, ni en su forma, ni en la manera de propulsarse ni tampoco en su material de
construcción. Pero sigue siendo la misma embarcación. Una embarcación inagotable en
continua evolución que perfecciona sus formas conforme a la experiencia y conserva su
esencia a lo largo de los siglos.

El llaut nace con la navegación en el Mediterráneo. Una embarcación proyectada por las
primeras civilizaciones que navegaron este mar. Pasó a la Edad Media donde se constituyó
como la conocemos hoy día, con su casco y vela latina. Llegó a la Edad Moderna llena de
vida a través de tres modelos diferentes: viajero, costero y pescador. Y finalmente ha
llegado a nuestros días como un llaut pescador, adaptado a la navegación de recreo.

Edad Antigua

Para entender la técnica de construcción de un llaut hay que atender a la forma de construir
barcos en el Mediterráneo desde el mundo antiguo hasta hoy día, pues fueron varias
culturas quienes participaron en la configuración de la construcción naval de las
embarcaciones del Mediterráneo: Fenicios, egipcios, griegos, romanos, hasta llegar a la
Edad Media, Moderna y Contemporánea. De cada una de ellas el llaut va integrando
elementos para configurarse.

El mar Mediterráneo ha sido y será un espacio de intercambio de ideas. Si algo destaca en
este periodo es el continuo contacto entre embarcaciones de diferente tipo que se fijaban
unas de las otras. Las embarcaciones se encontraban en un continuo estado de
perfeccionamiento, pero sin metodología.
Es Bizancio quien introduce una técnica de construcción que es aceptada por la mayoría,
con la que se normaliza una forma homogénea de construir, y por lo tanto de formas y líneas
en las embarcaciones. Hablamos de 472 a.C, y la técnica es la de Enradura Primer, frente
a la anterior de Buc Primer, una característica que determinará la forma del llaut para
siempre. A esta característica se le suma, más tarde, la incorporación de la vela latina con
la toma de los árabes, en 902 / 1229 d.C.
Las dos grandes características del llaut se dan a finales de la Edad Antigua y
comienzos de la Edad Media:
● Técnica de construcción Enramada Primer
● Vela latina
Por esta razón, es aceptada la tesis de que el llaut , tal y como lo conocemos hoy día,
procede de la Edad Media.

Edad Media

De la Edad Media hay que resaltar también que es ya un periodo de mucha actividad y
expansión comercial marítima y bélica, y existe un grupo amplio de diferentes
embarcaciones, de mayor y menor eslora:
Mayores: Naves, Coca, Galera, Llenys, Uixers, Tarides, Pamfils, Galiiotes, Segeties.
Menores: Botes, embarcación pequeña que da apoyo, Pasteras, embarcación pequeña que
tiene el fondo plano y no tiene quilla, Llaut, Gussi , barco tradicional de Mallorca, de 3,45
metros de eslora y 1,4 manga. De todas estas embarcaciones solo han sobrevivido las menores.

El llaut nace en un contexto rico en diversidad naval, donde destaca por su personalidad e
identidad propia y su funcionalidad polivalente. Durante la Edad Media empiezan a
desaparecer algunos tipos de embarcaciones mientras otros continúan evolucionando,
como el llaut y el xebec, una evolución que perdura durante los siglos XVIII, XIX, XX y
presenta a nuestra embarcación como una superviviente.

La descripción general sobre lo que era un llaut:  una embarcación auxiliar de
otras embarcaciones mayores, aunque también existe documentación que refleja que
fueron embarcaciones que se usaron para la defensa y el cabotaje.


Existen documentos de 1354 que hablan de llauts
que transportaban información de guerra
de Mallorca a Ibiza y también a Valencia .
Una función que llegó hasta el S. XVII.
El llaut era una embarcación muy rápida.
Edad Moderna. Tres tipos de llaut

Durante la edad moderna el uso del llaut se desarrolla conforme a las necesidades de la
época, que son, sobre todo, el cabotaje, la pesca, y, en el ámbito bélico, el Corso y la
defensa de puertos. Y continúan siendo embarcaciones de mediana y pequeña eslora. Pero
posiblemente la característica principal, de este periodo de tiempo, es el hecho de que
existían tres tipos de llauts diferentes: El Viajero- Costero- Pescador:

Viajero, se dedicaba al comercio y el cabotaje, y se diferenciaba por la popa, que no
terminaba en punta como la proa. Lo hacía en forma plana, parecido al de un xebec, y
llegaba a los 20 metros.
Costero , medía unos 10-12 metros, y se utilizaba para el pequeño cabotaje, y algún viaje
puntual a la península.

Pescador, es un llaut dedicado exclusivamente a la pesca, un llaut profesional. Y,
desaparecidos los dos anteriores, es este modelo el que nos ha llegado, por supuesto que
modificado. Y, conforme van desapareciendo los llaut de transporte y carga, el llaut va
convirtiéndose cada vez más en una embarcación de ocio, que pasa de la vela a la
incorporación del motor de propulsión.

Lo que nos llega es el Llaut Pescador, a quien se le incorpora de forma gradual,  un motor de
propulsión a partir de los años 20 del siglo pasado.´

Si antes tenía el aspecto de una hoja afilada ahora comienza a tomar una forma más panzona.

El LLaut de hoy y la sociedad de consumo

Hoy día nuestra idea de llaut tradicional es la que aparece en viejas fotografías en blanco y negro, varado en la playa junto a la gente local, y los primeros turistas en un paisaje amable y natural. Una imagen que ofrece esa estampa de pueblo marinero, de gente de mar, de tranquila
 vida mediterránea. Un paraíso lejano a la alienada vida de la ciudad,  a los ritmos desenfrenados de la metrópolis.  

Actualmente el llaut ya no es de madera, sino de fibra, y el motor ha sustituido de alguna
manera a la vela latina, y su uso es cada vez más recreativo que profesional. Estamos lejos
de aquella estampa idealizada. Sin embargo, el llaut, ahora como embarcación de recreo,
conserva toda esa esencia e historia en sus líneas marineras, estilo de navegación y su
modovde entender el mar. Navegar en llaut es navegar por la historia.

Es inevitable mencionar la diferencia entre los dos llauts actuales:  el Pesacador, y el llaut de
recreo. El del medio de trabajo, el barco de las familias que podían optar a su primera
posesión para ganarse la vida por sí mismas, la del mar como medio hostil, como medio de
vida, frente al llaut de recreo, donde navegar puede simplificarse fácilmente a cualquier
eslogan de cerveza veraniega.


Tiempos de Ocio

Los cambios sociales que se desarrollan a finales del Siglo XIX traen consigo la posibilidad
de disfrutar de un nuevo espacio de tiempo que antes no existía. El tiempo de ocio. Es
decir, disponer de tiempo libre para consumirlo en lo que uno quiere. “Tiempo exento de
obligaciones y actitud para afrontar el tiempo de forma autónoma y satisfactoria. Implica la
gestión de actividades escogidas libremente con el fin de relajar o sentirse realizado”.

Con el ascenso de la burguesía durante el siglo XIX y su estilo de vida, la sociedad y el
mercado comienzan a ser conscientes de las posibilidades del mar como elemento que
proporciona tiempo de ocio. Y esta nueva fórmula determina, al mismo tiempo, el sistema de
producción. La madera pasa a la historia, y a mediados del siglo XX entra en escena el
poliéster como material de construcción naval.

 Comienza un nuevo episodio en la larga historia del llaut, el de la navegación de recreo. Un nuevo modo de relacionarse con el mar donde el tiempo libre opera como centro de gravedad para el disfrute personal, y cada vez se sale menos a faenar, salvo para trabajos de servicio.

No podemos afirmar que el llaut vaya a desaparecer, aunque es cierto que cada vez se
construyen menos. Tampoco que se encuentre en peligro de extinción, si no todo lo
contrario. El llaut es una embarcación con un historial humano y cultural extraordinario que
continúa inalterable pese a la desmesurada demanda y revolución de las embarcaciones de
alta velocidad y ritmos exagerados de navegación y consumo de carburante. ¿Sobrevivirá?
Cómo lo hará, qué forma adoptará o qué elementos incorporará. Eso habrá que verlo.
Desde luego, ha llegado a nuestros nuestros días desde su larga travesía para ofrecernos
un modelo de navegación repleto de historia y conocimiento. 

Solo nos queda cuidar de esta embarcación y decir: Larga vida al llaut y buena
travesía.                                                                                                                             

Cristian A. Crespo («Capitán Galatea»)

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