Según el informe ‘Jóvenes con Discapacidad, motor de futuro’, elaborado por la Fundación Adecco en colaboración con JYSK, estos apenas tienen oportunidades laborales y más de la mitad ni siquiera ha podido trabajar nunca.
Tener una discapacidad, desgraciadamente, es sinónimo de dificultad. No por aquellas personas que la poseen, sino por el estigma social al que se tienen que enfrentar en diversos ámbitos de la vida. Uno de ellos es el del mercado laboral. Desigual y con unos parámetros poco o nada inclusivos, es el fiel reflejo de la falta de empatía social que a día de hoy aún existe.
Falta de empatía social, estigmas, infravaloración… Todo ello supone una dificultad añadida para las personas con discapacidad que quieren trabajar
Prueba de ello son las conclusiones extraídas del 6º informe ‘Jóvenes con Discapacidad, motor de futuro’, elaborado por la Fundación Adecco en colaboración con JYSK.
El mismo, deja muy a las claras la dificultad de los jóvenes con discapacidad para acceder al mercado laboral.

El treinta y cinco por ciento de los jóvenes con discapacidad carece de actividad laboral y solo el diez por ciento tiene un empleo
-La tasa de actividad es aún mínima entre los jóvenes con discapacidad, alcanzando un porcentaje del 24%, frente al 35% registrado para todas las personas con discapacidad.
– Solo el 10% de los jóvenes con discapacidad tiene empleo.
– El 74% de personas con discapacidad y al 76% entre todos los jóvenes de España carecen de actividad laboral.
-La tasa de paro de los menores de 25 años con discapacidad es la mayor de todos los grupos de edad, con un 58%.
-Más del 50% de jóvenes con discapacidad no ha trabajado nunca.
Necesidad de acometer medidas inmediatas para fomentar la inclusión laboral de las personas con discapacidad
En este sentido, Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, afirma que «si no se acometen medidas inmediatas de fomento de la empleabilidad en los sectores en auge, las secuelas de la COVID-19 afectarán durante décadas a la generación de jóvenes de nuestro país, y muy especialmente a aquellos con discapacidad».
«Un escenario crítico»
«Los jóvenes con discapacidad ya hacían frente a situaciones de discriminación y dificultades añadidas antes de la pandemia. Estamos en un escenario crítico para no dejarles atrás y evitar que las consecuencias económicas del coronavirus ahonden la brecha de desigualdad. Todos los esfuerzos han de ir encaminados al empleo sostenible como único garante para construir un futuro próspero, igualitario e inclusivo», zanjó.

























