La Fundación Freno al ICTUS ha emitido la certificación #espaciocerebroprotegido para aquellos lugares de trabajo donde sus empleados están formados para actuar antes los primeros síntomas de un accidente cerebrovascular.

Esta enfermedad presenta una alta prevalencia en nuestra sociedad. Se estima que una de cada seis personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida y sucederá en su entorno cercano.

En nuestro país cada año afecta a 120.000 personas provocando la muerte o una discapacidad grave al 50 por ciento de ellas. De hecho, uno de cada dos afectados no se recupera.

Las cifras son preocupantes, pero hay un factor que corre a favor o en contra (eso depende de nuestra de capacidad de reacción) frente a esta patología: el tiempo.

El ictus: cada minuto cuenta

Cuando se hablamos de la rapidez de respuesta el eslabón más débil de la cadena somos nosotros, la sociedad.

Cartel espacio cerebro protegido
Cartel espacio cerebro protegido. Foto: Fundación Freno al ICTUS©

Porque los Servicios de Emergencia y los hospitales con unidades ictus están cualificados para actuar, pero el problema es que quien debe pulsar el botón rojo de alarma es la persona que se encuentra junto al afectado.

Cada minuto cuenta, usted puede dar la voz de alarma en la cadena de supervivencia ante un ictus

Fundación Freno al ICTUS

Por lo tanto, debemos estar preparado para saber cuándo poner en marcha el protocolo.

«El 90 por ciento de los ictus son prevenibles con una correcta promoción de la salud y el ictus es una enfermedad tiempo-dependiente, con lo cual reducir el tiempo de actuación es vital para minimizar sus secuelas», apunta Julio Agredano, presidente de la Fundación Freno al Ictus.

Y si como hemos referido anteriormente, suelen producirse en entorno cercanos, el lugar de trabajo es donde pasamos una porción importante de nuestras vidas. Por lo tanto, debería ser un #espaciocerebroprotegido.

¿Cómo logar que su empresa sea un espacio cerebro protegido?

El objetivo de diseñar un protocolo de actuación ante estos accidentes cerebrales es tratar de que el tiempo transcurrido, desde el inicio de los síntomas a la llegada al hospital, sea inferior a dos horas.

El 80 por ciento de los casos que entra a través de este protocolo no presenta secuelas o son moderadas.

En este sentido, resulta fundamental identificar los primeros síntomas, y para ello la formación es imprescindible.

Desde la entidad han elaborado un contenido formativo en colaboración con la Sociedad Española de Neurología (SEN), que forma parte del proyecto Brain Caring People y está avalado por la propia sociedad científica y la Asociación Española de Servicios de Prevención Laboral (AESPLA).

Son cursos bonificados al 100 por cien, de formación online y, por lo tanto, accesibles, que tan solo suponen una dedicación del alumno aproximada de tres horas y el beneficio en cambio, de poder salvar toda una vida.

Si desean obtener más información sobre estos ciclos formativos les recomendamos que consulten la página web de la asociación en la que encontrarán todos los detalles sobre los espacios cerebro protegidos y el «código ictus».

Y recuerde que cualquier centro de trabajo o lugar público debería estar preparado ante esta circunstancia: supermercados, ayuntamientos, bancos, transporte, gimnasios, restauración, etc.

Por último, cabe mencionar que esta certificación se incluye dentro de los programas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y empresa saludable sobre la prevención de enfermedades cerebrovasculares y da cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

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