A partir de cierta edad las personas mayores están sobremedicadas porque en la mayoría de los casos no están atendidas por un geriatria y reciben prescripción medicamentosa de varios especialistas.

Dado que la población ha envejecido y tienen más de cincuenta años tres cuartas partes de la misma, la polimedicación es una realidad a la que nos enfrentamos como país de personas mayores. En los últimos años, la cantidad de pacientes que toman más de cinco fármacos se ha triplicado y los que toman más de diez se ha multiplicado por diez.

Entre los fármacos pautados se encuentran los antidepresivos, ansiolíticos e hipnóticos. Esto junto a los fármacos para el colesterol, la tensión y el azúcar, tenemos un coctel perfecto para iniciar el día, seguir viviendo y terminar la noches.

La sobremedicación en pacientes crónicos que solamente son revisados por el médico hace que se vaya acumulando y actualmente afecta al 70% de las personas de edad avanzada. Tomar más de cinco o diez medicamentos al día llega a ser normal.

De igual forma, cabe destacar que muchos pacientes toman medicamentos que ya no necesitan y que fueron pautados por una dolencia concreta pero aparecen en la tarjeta y les son dispensados. Apelar al sentido común y que sean ellos los que decidan no tomarlo más no se puede hacer, afirma Josefa Otero, farmacéutica.

Según un estudio de la universidad de Alcalá de Henares hasta el 38% de los pacientes recurren al omeprazol como protector de estómago cuando no deberían ingerirlo porque no es gastrolesivo.

Ante la ingesta masiva de medicamentos a lo largo de los años se producen muchas más reacciones adversas y por ello corre una corriente de deprescripción que es lo mismo que ajustar los fármacos que deben tomar y/o aquellos que provoquen efectos secundarios.

En ese sentido se apela al Servicio de Ayuda a domicilio (SAD) que asiste a más de mil pacientes y participan 437 farmacias que ajusten la medicación.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí