Eskarne, de 86 años, ha protagonizado el primer caso de eutanasia legal de España, tras fallecer el 23 de julio en su casa con ayuda del personal sanitario del Osakidetza de Euskadi.

El primer caso de eutanasia legal ya ha ocurrido en España, o al menos el primer caso conocido de eutanasia legal, desde que en el país entrara en vigor la ley del suicidio asistido, orientada a determinados casos de enfermedad incurable o que causan un sufrimiento insoportable.

La anestesia sin dolor de una muerte silenciosa

Acogiéndose a la normativa de decreto real que empezó a aplicarse desde el pasado 25 de junio, y que pone punto final a todo sufrimiento y a toda vida, Eskarne, vasca de 86 años, ha sido la primera persona en estrenar la práctica y ejecución de la normativa tanto a nivel nacional como a nivel regional.

Fue el mismo 25 de junio, mientras el debate a favor y en contra de la eutanasia dividía los partidos políticos y las opiniones ciudadanas, cuando Eskarne solicitó el procedimiento para acogerse a la Ley de la Eutanasia «con el objetivo de finalizar su vida», tal y como ha confirmado en una entrevista radiofónica Rafa Sal, presidente de la asociación Derecho a Morir Dignamente. La vizcaína, de 86 años, falleció finalmente hace unos días, acabando así con su padecimiento.

Según lo declarado por Rafa Sal en la entrevista, Eskarne, que en paz descanse, siguió las directrices que recoge la normativa de la eutanasia para solicitar debidamente el suicidio asistido, manifestando su petición a su médico de familia, quien verificó en una entrevista que ella cumplía con los requisitos, pasando después a informarle de su enfermedad y posibilidad alternativa de tratamiento, además de invitarle a «la reflexión» al respecto; transcurridos 15 días de deliberación, médico y enferma volvieron a citarse y ella volvió a presentar la solicitud, reafirmando su deseo de morir y dejar de sufrir.

¿Qué vino después en el primer caso de eutanasia legal de España?

Es muy fácil rastrear los pasos que dieron Eskarne y su familia antes de convertirse en el primer caso de eutanasia legal en España, si se recuerdan las pautas de la Ley de la Eutanasia de la que ya hemos hablado en anteriores ocasiones. Tuvo que solicitar un reconocimiento legal, donde dejaba de manifiesto de que ha sido informada del procedimiento y que mantiene clara su intención de seguir adelante; tras eso, el médico de cabecera tuvo que ponerse en contacto con algún médico colaborador, uno que realizó el informe de la situación del caso de Eskarne, dándole carácter favorable.

Con ambos informes en la mano, el siguiente paso fue remitir el asunto a la comisión de garantía de evaluación, en la que otro médico y un jurista confirmaron que se cumplían todos los requisitos legales, dejando constancia de todo ello en otro informe favorable; tomando dicho informe último, un médico se puso de acuerdo con Eskarne, siendo ésta la paciente, una cita donde acordaron la fecha y el momento en el que le ayudarían a finalizar con su vida.

Todo un proceso que ha durado menos de un mes, en suma, sin llegar siquiera a 40 días, ya que éste es el plazo máximo que contempla la ley; jornadas en la que el solicitante no puede obviar ni saltarse ninguno de los pasos, detalle que también ha especificado el presidente de la asociación.

Un descanso en paz

Así, Eskarne ya no sufre, desde que el pasado 23 de julio murió en su casa, rodeada de su familia y asistida por el personal médico de Osakidetza, representando el primer caso de eutanasia legal del país. Una estela que más gente tiene previsto seguir, ya que «otros dos o tres personas» más permanecen a la espera de recibir su resolución a la petición de morir asistidos, a juzgar por lo que cuenta Rafa Sal.

Al respecto, Sal ha matizado que ambos son casos «muy claros» que han solicitado iniciar el procedimiento de la muerte digna y, según lo que han transmitido a la asociación, ambos solicitantes «están muy contentas con la acogida y el acompañamiento que les han ofrecido el personal» que trabaja en el servicio vasco de salud, aun cuando haya habido «muy poco tiempo para poner en marcha el procedimiento».

De igual forma, Sal ha destacado que, para acceder al derecho de morir dignamente, todos los solicitantes de la eutanasia deben haber rubricado previamente el documento de voluntades anticipadas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí