La valeriana, la manzanilla o el ginseng son algunas de las plantas más comunes en fitoterapia.

Una vez que ya sabemos qué significa y en qué nos beneficia la fitoterapia, vamos a ir un paso más allá y vamos a identificar algunas de las hierbas medicinales más utilizadas, la manera más adecuada de aprovechar esa planta y para qué tratamiento se recomienda.

Preparación de un té / © Pixabay

Valeriana

La valeriana es una de las hierbas medicinales que tiene la mayor parte de la sociedad en su casa. Según explica el farmacéutico, Josep Allue, vocal de Plantas Medicinales del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, esta planta ya era utilizada en la antigua Grecia para tratar los nervios y la ansiedad. En la actualidad, además se recomienda como acción sedante inductora del sueño.

Esta hierba medicinal, que puede ser consumida de muchas maneras (infusión, polvo, extracto o jugo), está contraindicada para menores de 3 años y desaconsejada para menores de 12 años. Además, se recomienda no conducir vehículos o maquinaria peligrosa las dos siguientes hora a su toma.

Valeriana / © elenasaggin – pixabay

Manzanilla

Otra de las plantas medicinales más frecuentes en los hogares españoles es la manzanilla o camomila común. Es una de las hierbas medicinales con más antigüedad ya que se estima que era utilizada en el antiguo Egipto para curar fiebres. Actualmente, es cultivada en muchos países del mundo, entre ellos España, y puede alcanzar los 60 cm de altura.

Su consumo más habitual es como infusión, aunque también se puede aprovechar como cremas o lociones para el cuerpo. La manzanilla suele recomendarse para ayudar a una buena digestión, calmar y reducir la ansiedad, disminución del estrés, ayudar a controlar la diabetes, reformar el sistema inmunitario, ayudar a tratar heridas e impurezas en la piel o aliviar dolores menstruales.

Manzanilla / © Pixabay

Ginseng

El ginseng, una planta originaria de Asia, es una de las hierbas medicinales más globalizadas. Tal y como explica la farmacéutica Isabel Ruiz, vocal de Plantas Medicinales del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Jaén, su parte medicinal se encuentra en las raíces y tiene dos variantes: ginseng blanco y ginseng rojo.

Esta planta, según la Agencia Europea del Medicamento (EMA), está recomendada para el tratamiento de los síntomas de astenia como son la fatiga y la sensación de debilidad. Además, informan de que su uso está contraindicado para personas que sufran arritmias cardiacas, ansiedad o nerviosismo. Suele consumirse en cápsulas o comprimidos.

Ginseng / © markroad1230 – pixabay

Romero

El romero es una planta proveniente del Mediterráneo muy conocida en la sociedad, sobre todo por su uso en la cocina debido a su aroma. Menos frecuente es saber todos los problemas de salud para los que se puede consumir ya que está indicado para mejorar la circulación, para la memoria, para el sistema nervioso, para el colesterol, para el sistema digestivo, para problemas menstruales, para el pelo o para la piel.

Como ya hemos mencionado, es ideal como complemento aromatizador en platos de cocina. Para su uso medicinal se puede consumir de muchas maneras: infusión, tisana, tintura, pomada o loción. Siendo cada una de las opciones más indicada para algún tipo de problema. Por ello, es importante tratar con un especialista para utilizar la manera ideal según la dolencia.

Romero / © sosinda – pixabay

Jengibre

El jengibre, según nos indica el farmacéutico, Josep Allue, vocal de Plantas Medicinales del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, es una planta de las familias zingiberáceas como la cúrcuma y el cardamomo. Puede aprovecharse su parte medicinal tanto disecado, entero, troceado y con la corteza eliminada.

Los usos terapéuticos para los que recomienda la Agencia Europa del Medicamento (EMA) el jengibre es para prevenir náuseas y vómitos. Además, también se puede utilizar para el tratamiento de trastornos digestivos asociados al mareo (distensión abdominal y gases).

Jengibre / © jmexclusives – pixabay

Menta

La menta también es una planta muy conocida en la sociedad por cuestiones diferentes a la fitoterapia, ya que desde hace mucho tiempo se utiliza como refrescante bucal. Es importante destacar que esta planta tiene muchas variedades, siendo la hierbabuena y la menta poleo las más conocidas. De hecho, en cualquier supermercado podrá encontrar productos con sabor o extracto de menta.

Esta hierba medicinal, que se suele consumir como infusión, en tés o poleos, es recomendada para tratar el asma, la rinitis alérgica, mejorar la digestión, pérdida de peso, alivio de las náuseas, depresión, fatiga o dolor de cabeza, entre otros.

Menta / © myriams-fotos – pixabay

Aloe vera

El aloe vera o sábila, conocida como «la planta de los mil usos», es otra de las hierbas medicinales más arraigadas en nuestra sociedad y se aprovecha mayoritariamente como gel en productos cosméticos debido a que tiene una mayor cantidad de gel en su interior en comparación a otros aloe.

Lo más habitual es su uso directo sobre la piel y entre sus beneficios se encuentra que es un potente cicatrizante y regenerador. Además, es bueno para acelerar la regeneración cutánea, problemas con las estrías, el acné, para hidratar el pelo, tratamientos de herpes o problemas bucodentales. También se puede consumir en infusiones, zumos o complementos alimenticios, siendo recomendado en estos supuestos para aumentar las defensas, como depurativo o para prevenir el estreñimiento.

Aloe vera / © cegoh-pixabay

Es importante recalcar que estas hierbas medicinales son una selección de las más utilizadas y consumidas en la sociedad, pero que hay muchas más posibilidades. Por ello, es fundamental que siempre que se vaya a tratar cualquier dolencia con un complemento de fitoterapia sea de manera consensuada con un especialista.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí