La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE) exige al Gobierno que apruebe de forma urgente permisos retribuidos o bajas laborales para quienes deben atender a familiares dependientes e hijos menores de edad afectados por la COVID-19.
La realidad es que las familias no pueden hacerse cargo del cuidado del resto de miembros en situación de cuarentena.
Los sindicatos insisten en «la situación de desamparo y perjuicio al que se están viendo sometidas las familias».
Promesas sin cumplir
Por su parte, su secretario general, Jesús Pueyo, ha recordado que «el propio Gobierno anunció en el año 2020 que iba a aprobar una incapacidad temporal para los trabajadores en esta situación y a fecha de hoy sigue sin cumplir esa promesa».
Así las cosas, los profesionales de la enseñanza se han dirigido al Defensor del Pueblo para que apremie al Gobierno para que adopte medidas urgentes.
«Es inaceptable que la única alternativa que se les está ofreciendo a los ciudadanos es perder derechos laborales por una situación tan extrema y excepcional como la que estamos viviendo», ha denunciado Pueyo.
Otros efectos secundarios del COVID: la conciliación laboral
La alta tasa de reinfección de la variante Ómicron está generando enormes problemas a los padres al estar afectando de forma numerosa a los niños.
De hecho, a fecha de hoy se cifra en más de 1.290 las aulas confinadas, según los datos facilitados por once Comunidades Autónomas con los consiguientes problemas de conciliación laboral.

La Federación denuncia que pese a que en algunas CCAA se está poniendo solución en este sentido aplicando el art. 48 j del Estatuto Básico de la Función Pública, no hay que perder de vista a ese colectivo de trabajadores que desempeñan su actividad laboral por cuenta ajena.

























