Jólabókaflód: regalar libros y pasar la Navidad leyendo, al estilo islandés

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¿Cómo pasar la Navidad? Esa es la pregunta del millón de la época. ¿Qué tal al estilo de Islandia? Celebrando Jólabókaflód, es decir, leyendo hasta el anochecer.

En esta Navidad ¿qué les parecería celebrar la ocasión de una forma diferente? Al más puro estilo islandés, viviendo las fiestas y tomando la vieja tradición de Jólabókaflód. ¿En qué consiste? Abajo se lo explicamos.

Jólabókaflód: ni turrones ni mazapanes; ¡no hay mayor gusto navideño que los libros!

Jólabókaflód es una palabra islandesa, que traducida al castellano vendría a significar algo así como “inundación de libros por Navidad’”. Su significado lingüístico es lo de menos, sin embargo. Lo que importa, lo que realmente atrae de Jólabókaflód, es el puro gozo de leer que trae consigo.

No, ningún amante de la lectura puede saltarse experimentar en carne propia el resultado de poner en práctica esta longeva tradición, aunque no viva en Islandia y aunque sólo sea una vez en la vida.

Hablar de Jólabókaflód es aludir a una temporada en el calendario islandés que empieza en noviembre y termina en diciembre. Y mientras dure, hay que darse un chapuzón de literatura. ¿Cómo? Lanzándose a la compra de libros, para leer, algunos, para regalar el 24 de diciembre, otros.

¿Cuándo comienza el Jólabókaflód?

Arranca en el mes de noviembre, fecha en la que cada casa islandesa recibe gratuitamente en su buzón el llamado Bókatídindi, es decir, un catálogo que resume las nuevas publicaciones difundidas a bombo y platillo por la Asociación de Editores de Islandia, y que supone el pistoletazo de salida de esta tradición.

Es así como a lo largo de noviembre y diciembre los libros se convierten en los protagonistas de las compras navideñas, con las editoriales islandesas concentrando el lanzamiento de sus nuevos títulos en Navidad, la época con mayor consumo del año, llegando a publicarse más de 700 nuevas referencias con cada edición de Jólabókaflód.

El mercado literario de Islandia es enorme, ciertamente, con más de 320.000 lectores potenciales, se calcula; un país donde las ventas en Navidad suelen representar el 60 por ciento del total recaudado anualmente. Y aunque actualmente predominan los tomos en formato papel, no puede negarse la acogida moderada que están recibiendo los e-books que, si bien no es algo en auge, sí está en ciernes.

Jólabókaflód es sinónimo de inundación literaria, en cualquier caso, y su aparición en el panorama navideño islandés se remonta a la II Guerra Mundial (1939-1945), época en la que resultaba complicado comprar algo importado, cualquier cosa, lo que fuera; una dificultad que se debía, entre otras cosas, a las estrictas restricciones del capital que sufría el país.

En este contexto, las limitaciones que se infligían al papel importado eran más… laxas, lo que acabó desembocando en la costumbre de regalar libros, propiciando así una tradición cultural donde los volúmenes narrativos ascienden a la categoría de regalo navideño perfecto.

Por norma general, estos libros, hechos regalos típicos de Jólabókaflód, se entregan e intercambian el 24 de diciembre, pretexto que los amigos y familias toman para inspiración de sus musas lectoras, pasando esa misma noche y el día siguiente leyendo.

Un hábito navideño y anual que los islandeses han mantenido vivo desde entonces, perdurando activo y muy bien apreciado en todo este tiempo hasta la actualidad, reclutando año tras año a nuevos y entregados practicantes.

¿Qué tiene de especial esta tradición?

El entretenimiento y el placer están garantizados aquí, durante Jólabókaflód, más con la perspectiva de pasar algunas horas de Nochebuena (no todas, por supuesto; es tiempo para estar con la familia y con los seres queridos, después de todo), leyendo tranquilamente, regodeándose en algún momento del día de Navidad en el olor a libro nuevo, en la sensación de promesa incipiente al pasar página y perder la realidad párrafo a párrafo.

Y deleitándose en la adrenalina y disfrute que supone empezar una nueva historia y trama, y conocer a nuevos personajes que, con suerte, se convertirán en nuevos amigos de tapa dura, tinta y bolsillo. Teatro, ensayos, novelas… no importa; ¿le gusta leer? Eso es lo que cuenta.

Así que, si es usted un amante declarado de los libros, alguien que al leer subraya sus párrafos favoritos, dobla un poco la esquina de ese memorable capítulo que planea repasar… ¡Jólabókaflód es su tradición!

Y sí, hasta los consumidores de audiolibros pueden sumarse sin problemas a este rito legendario de las Navidades, pues Jólabókaflód ha sobrevivido a muchas épocas y, por tanto, es capaz de adaptarse a las nuevas tendencias que soplan los vientos del cambio, haciendo un hueco para todo el mundo y para todos los perfiles leyentes.

Jólabókaflód es la prueba inequívoca de que un libro, a veces, resulta la mejor opción de regalo navideño, hecho y recibido con más valoración que cualquier otro presente, porque dedicarse por completo a leer supone un placer que pocas otras delicias pueden eclipsar o compararse, siquiera. Y aunque el Jólabókaflód no sea una festividad, sí es una forma de vivir las fiestas de la Navidad.

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