#KellyArrontes: le pide sumarse a una petición para poder trabajar con discapacidad

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Barcelona 19 01 2018 L artista cega Kelly Arrontes ha guanyat el concurs per pintar un mural de 125 metres al Parc Cientific de Barcelona El concurs era anonim aixi que el seu projecte inspirat en el mar el va guanyar sense que el jurat sabes que es cega FOTOGRAFIA DE JOAN CORTADELLAS Barcelona 19 01 2018 L artista cega Kelly Arrontes ha guanyat el concurs per pintar un mural de 125 metres al Parc Cientific de Barcelona El concurs era anonim aixi que el seu projecte inspirat en el mar el va guanyar sense que el jurat sabes que es cega FOTOGRAFIA DE JOAN CORTADELLAS

Las historias de superación no se escriben solas. Empiezan en protesta, continúan en lucha, y a veces pasan por iniciativas sociales como estas, donde la discapacidad es árbitro y juez.

Kelly Arrontes es artista e invidente y, como ella, cientos de personas más con discapacidad en toda España. Existe, empero, otro factor aún más frustrante que los hermana, y es su historia de superación, la búsqueda incansable de inclusión social y profesional y a nivel legal.

Cuando la discapacidad se alza para reclamar más oportunidades

Ciega a causa de un par de accidentes, uno de los cuales se produjo de pequeña, al nacer con miopía magna, Kelly es luchadora, y constante, y una de las mejores en su campo, pese a crecer y vivir con una condena de ceguera casi segura sobre su cabeza. Pero Kelly se presenta a sí misma de una forma mas sencilla y directa, incluso:

«Soy artista, soy ciega y, a día de hoy, por mi discapacidad, no puedo optar a los mejores trabajos solo por miedo a perder mi pensión, mi única fuente regular de ingresos».

Kelly creció con recursos, de la mano de una madre que le enseñó a pintar con los ojos cerrados, cumpliendo su deseo de trazar sobre el papel y, al mismo tiempo, preparándola para el futuro de invidencia que la aguardaba. Una discapacidad visual que definitivamente le llegó tan accidental como de forma irrevocable a sus 17 años.

«Tuve un accidente que me provocó un desprendimiento de retina y la pérdida de visión total en un ojo, además de otras muchas cosas más. Estuve 6 meses en la UCI muy grave, sin saber si saldría de esa. Después de un año de operaciones mi visión en un ojo era del 25% y en el otro completamente nula. Estando en el hospital, sin saber si volvería a ver o no, fue cuando decidí que quería ser artista».

Kelly vive en Barcelona, actualmente, en la provincia más turística de la comunidad catalana, obligada a poder trabajar sólo unos pocos meses al año, únicamente, para así no tener que perder la pensión que el Estado le tributa por su discapacidad.

«Inicio esta campaña en nombre de muchos que están en mí misma situación y que, como yo, no pueden trabajar por el temor a quedarse sin pensión y no tener dinero. Pedimos a las instituciones un cambio en la ley para que personas como yo podamos desarrollar nuestra vida profesional sin perder la pensión por discapacidad y poder trabajar con garantías».

Y he ahí la clave, de hecho, de esta petición: poder trabajar aun con discapacidad, pese a la pensión, pero siempre con garantías, un hambre del que se aqueja todo el colectivo.

«Mi padre no quería que fuera artista porque lo consideraba una buena afición, pero una mala e insegura profesión», cuenta sin tapujos la instigadora de este proyecto. «Acabé la carrera que estaba haciendo en ese momento, trabajé unos años, ahorré y me metí a Bellas Artes, que era lo que realmente quería hacer. Yo no le dije a prácticamente nadie que mi visión era muy reducida, porque no quería ser diferente», pese a lo cual consiguió graduarse siendo la primera de toda su promoción.

Un destino de discapacidad trucado por la sonrisa torcida de los hados

Su condición de discapacidad empeoró de nuevo hace unos años, sin embargo, a raíz de otro accidente en la calle.

«Cuando estaba llegando a casa, un día un chatarrero me dio en el ojo que veía con una barra, y me reventó el cristalino. Estuve cuatro meses sin ver nada, y no sabría si recuperaría la poca visión que tenía. Finalmente, a día de hoy tengo un 9% de visión en un solo ojo, lo que se considera ceguera».

Y es que en España reunir una visión igual o inferior al 10 por ciento en el ojo que más ve, si es que ve algo, claro, se considera ceguera, legalmente hablando, se entiende; lo que permite afiliarse a la Organización Nacional de los invidentes del país, por un lado, a la par que beneficiarse de ciertas pensiones estatales por la discapacidad.

Pese a esta reconcentrada ceguera, Kelly no solo ha aprendido dos profesiones; también ha blindado su talento artístico con las enseñanzas a oscuras de su madre, habilidad entrenada con constancia y que la ha convertido en una buena artista, realmente.

«Mi promoción es como artista ciega, pero el mundo del Arte es difícil y volátil, por lo que la mayoría de los trabajos que hago son temporales; otros no puedo aceptarlos porque me quitan la pensión, y tardan más de un año en renovártela», razón por la cual Kelly teme quedarse sin su única fuente regular de ingresos.

Afiliada a la Organización de Artistas Diversos, Kelly comparte con sus miembros el deseo y derecho de alcanzar la inclusión social y profesional de las personas con discapacidad, y hacerlo a través del arte.

Se trata de una asociación que se ha marcado la meta final de mostrarle a toda la sociedad que muchos de quienes viven con discapacidad tienen, asimismo, grandes dotes artísticas; habilidades a las que no se les está dando valor alguno, lo que es una enorme pérdida, por supuesto, y no solo a nivel personal, sino además para la sociedad y la economía.

«Artistas Diversos es una plataforma abierta al mundo para exhibir obras de artistas con discapacidad. De cualquier tipo de discapacidad, de toda clase de expresión artística, de cualquier parte del mundo». Una entidad que, desde luego, contribuye a mejorar la autoestima de sus miembros, su calidad de vida, su desarrollo profesional e inclusión social.

El 14 por ciento de la población española reúne sobre su persona alguna discapacidad, lo que los posiciona en una situación muy similar a la de Kelly; es decir, sin poder trabajar por el mero hecho de quedarse sin pensión y que no compense aceptar el trabajo. De ahí que la diana principal de esta flecha hecha iniciativa apunte a acabar precisamente con este sinvivir.

«Nuestro objetivo es pedir la flexibilidad en el pago de las pensiones de discapacidad para que quien pueda tener una profesión la tenga, y no condenar a todo el colectivo a la miseria, y quitarle el derecho que tienen todos los ciudadanos de la UE a igualdad de trato en el acceso al trabajo, la promoción y la conciliación para su plena inclusión social y profesional».

La iniciativa de Kelly se puede apoyar, se puede votar y se puede respaldar activamente.

«Es por ello que pido al Senado en mi nombre, en el de la Organización Artistas Diversos y en el de muchos otros que sufren esta injusta situación, que las personas con discapacidad podamos desarrollar una vida profesional sin perder nuestra pensión; que se nos dé la oportunidad de poder aceptar trabajos y de pagar la seguridad social, sin miedo a rechazarlos por el hecho de poder perder nuestra única fuente de ingresos. La ley debe modificarse», remacha la catalana.

¿Cómo podría ayudar a Kelly en su campaña y así sumarse a esta petición?

Fácil, entrando en esta plataforma y firmando el formulario de interés que hay abajo. Dando nombres y apellidos, fecha de nacimiento, e-mail y teléfono de contacto, cualquier interesado podrá registrarse en el sitio web, unirse al proyecto y, con ello, sumar su granito de arena a esta montaña que busca cambiar el paisaje de la inclusión profesional y laboral en toda España.

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