La afasia desterró a Bruce Willis a una película con un triste final

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Bruce Willis renunció al cine hace ya un año. A sus 67 años decía adiós a la película de su vida. Hoy, 365 días después, no sabe quién es, no puede expresarse, no sabe lo que le pasa. El médico le dijo cuanto iba a suceder y la afasia se apoderó de él. Esta enfermedad destroza a la persona, sobre todo en el área cognitiva, y por ello, ya deja de ser quien es.

¿Sabe qué es la afasia?

Se trata de un trastorno del lenguaje originado a partir de lesiones cerebrales, cuyo rango más distintivo se basa en la dificultad o incapacidad de comunicarse de forma verbal, escrita o por mímicas. Por ello se dice que los pacientes que la sufren acumulan dificultades para leer, escribir, hablar, comprender o repetir el lenguaje de forma oral.

Hablamos de una patología con diferentes rangos de afección, que aparece tras episodios de ictus, tumores cerebrales, traumatismos craneoencefálicos y, más recientemente, incluso a raíz de un Covid-19 grave.

La afasia es un claro sinónimo de problema real y social, ya que bloquea las habilidades de comunicación de una persona.

«El paciente afásico es complejo», hizo ver la doctora y logopeda Marta Martín Alonso, empleada desde hace 12 años en el servicio de Rehabilitación del madrileño Hospital La Paz. «Muchas veces se le trata como un paciente que parece que no oye y tendemos a gritar», explicó la también instigadora de VerbalizApp, la aplicación móvil que combate la afasia.

«Los familiares se ponen muy nerviosos, porque tienden a pensar que han perdido la memoria y que no la recuperarán», refirió con relación a una realidad muy dura que deben afrontar tanto los pacientes como sus familiares.

«Es un paciente que tiene el lenguaje internamente, no ha perdido inteligencia, pero no encuentra esa herramienta para comunicarse. Y eso es muy frustrante».

¿Qué causa la afasia?

Buena parte de los casos de afasia conocidos son resultados de otros trastornos, aquellos que no tienden a generar un daño progresivo, aunque sí significativo, de modo que, si bien la afasia no empeora con el tiempo, sus consecuencias sí pueden influir negativamente en el paciente, sobre todo en su calidad de vida, trabajo, comunicación, dependencia y autonomía.

Entre las causas más frecuentes de esta enfermedad cerebral destaca el traumatismo craneal, el accidente cerebrovascular, el ictus y una encefalitis, es decir, la infección del encéfalo.

Algunos casos de afasia responden al avance de un tumor en crecimiento, siendo esta enfermedad cerebral el resultado de un trastorno progresivo; son ocasiones en los que sí, la afasia va a peor, ya que las áreas del cerebro que controlan la función del lenguaje, la escritura y la gesticulación se ven seriamente comprimidas y aplastadas por el tumor.

Esto último depende de la naturaleza y el grado de la dificultad de cada paciente, si bien todos ven perjudicados su capacidad de expresarse y comunicarse en el lenguaje del habla, lo que a su vez obstaculiza la comprensión de los demás y el hacerse entender.

Existen diferentes tipos de afasia; y aunque en este manual de enfermedades cerebrales, medulares y nerviosas los detallan muy bien, el resumen esencial es que la clasificación interna de esta afección varía según las áreas lesionadas. En todo caso, los médicos identifican la patología hablando con el paciente, primero, haciéndole pocas preguntas.

No obstante, y dado que es preciso asegurarse del diagnóstico, estos facultativos también deben determinar y aclarar que las dificultades o incapacidades del paciente con el lenguaje, no responde a problemas de audición, visión, musculares o nerviosos que afectan al habla, a la escucha, al movimiento, al pensamiento, a la comprensión, a la escritura o a otras lesiones por trastorno.

Decir, por último, que la logopedia representa la baza principal del tratamiento de la afasia, junto al uso de dispositivos de comunicación como el ordenador, el teclado del móvil, un tablero con imágenes o símbolos que representan las actividades diarias más frecuentes; y, más recientemente, también con una apuesta por las startup como Heris, el invento comunicativo que mezcla tecnología y salud para tratar la afasia causada por un ictus.

La afasia impone un hola y adiós a Bruce Willis

Cada año se producen 25.000 nuevos casos de afasia en España. Cifra que a nivel mundial equivale a más de dos millones de pacientes que se estrenan en el registro de la enfermedad; un conteo en el que a partir de ahora habrá que incluir a Bruce Willis, quien se despide dejando tras de sí memorables participaciones en películas legendarias, como ‘El sexto sentido’, ’12 monos’, ‘Jungla de cristal’, ‘Looper’, ‘Pulp Fiction’ o ‘Luz de Luna’, ‘Armaggedon’, ‘Cita a ciegas’, entre muchas otras.

Queda el consuelo de que al menos su personalidad, su talento y habilidades… no cambiarán. «Siguen siendo las mismas personas, independientemente de la afasia», en palabras del doctor Gerardo Ruiz Arez, neurólogo y miembro de la unidad de Ictus del Hospital La Paz, y médico responsable de VerbalizApp.

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