20.000 niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) podrían quedarse sin beca escolar, según denuncia la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH).
La convocatoria de ayudas al estudio prevé subvenciones a cuatro grupos específicos del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE), entre los que no se contempla a los alumnos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dislexia, discalculia o disortografía.
Así las cosas, la Federación junto a los representantes de otras 36 entidades de TDAH, tienen previsto interponer hoy miércoles 29 de septiembre en la Audiencia Nacional, 37 recursos y una denuncia contra la decisión del Ministerio de Educación de no incluir a este colectivo.
Para poder optar a las becas, este grupo deberá acreditar un 33 por ciento de discapacidad, lo que para FEAADAH es una decisión «absolutamente discriminatoria».
Una larga lucha de las asociaciones de TDAH
Las familias afectadas llevan recorrido un largo camino de reivindicación y lucha. Son cuatro años solicitando que se modifique el Real Decreto y que se añada específicamente un quinto supuesto en el que se incluya a estos niños.
«Nuestra petición es clara: que el alumnado con TDAH y con necesidades específicas de apoyo educativo pueda acceder a estas ayudas sin tener que presentar ni discapacidad, ni trastorno de conducta, al igual que acceden otros colectivos dentro de los trastornos del neurodesarrollo», ha subrayado Urkizu.

La exclusión de este colectivo en el programa de becas al estudio, según los afectados, es «una discriminación, además de obvia, flagrante, que deja en riesgo social, personal y educativo a los menores más desfavorecidos y que sin esta ayuda no podrán disponer de un refuerzo educativo».
En esta misma línea, Maite Urkizu, exige que desde el Ministerio de Educación y Formación Profesional se ofrezcan respuestas «prioritarias a quienes, con un trastorno del neurodesarrollo acreditado científicamente, encuentran dificultades a su desarrollo humano y formativo».
Asimismo, se ha lamentado de que, pese a que estos 20.000 niños deberían poder optar a las ayudas, «no pueden porque jamás les van a otorgar una discapacidad del 33%, lo que no significa que no necesiten apoyo educativo».

























