La marcha que tenía el rockero

0

Rocío De los Reyes Machuca para Prensa Social

Es cierto. Hay veces en las que parece que se alinean los planetas y que te pillan justo en medio, para que disfrutes y a ver quien te quita lo bailao. O que la vida se suelta el pelo y te invita a salir con ella a escena. O que una le da gracias a El De Arriba por ser quien es y por haber rozado el paraíso en esta tierra. Y es que hay ocasiones en las que, por fortuna, la realidad supera a la ficción, asombrándote del potencial de superación que alberga cada uno en el hondón del corazón.

Estos pensamientos me invadían en la Gala de la INCLUSIÓN, la gala más IN, celebrada el pasado martes 29 en Sevilla, organizada por la Fundación SIFU, en su loable empeño de hacer florecer el talento, el arte y la creatividad de cualquiera, con discapacidad o sin ella, bajo la premisa de que tendiendo puentes entre todos, tú mismo eres capaz y capataz de ofrecer a los otros tu mejor versión como ser humano.

Estuve en la mismísima gloria viendo a Joel, un niño de 14 años con tetraparesia espástica, tocando con la mirada la canción «Every breath you take». Sí: la realidad se ha carcajeado de la ficción, dándole la del pulpete.

Mi alma bailó entremezclada con los acordes del grupo gaditano de danza «Flick Flock», compuesto en gran parte por chicos y chicas con síndrome de Down y con muchísimo arte.

Subí al cielo cuando Mónica, con esclerosis múltiple, cantaba ópera con la música de Haendel «Lascia la espina», que viene a ser algo así como dejar el dolor, aprovechar la vida. 

Y bajé a los infiernos con el inigualable Manuel Ortega, superviviente de una cruel bacteria que le dejó sin piernas y con muñones en las manos, pero con redaños de sobra para calzarse un micrófono a la altura del careto y hacernos vibrar a todos a ritmo de rock del bueno, con una trepidante marcha del demonio.

Muchos, muchos más, a los que recuerdo de veras y que me llevaría demasiado tiempo citarlos a todos. Agradecida de veras a los organizadores, a las autoridades, a los embajadores de Sevilla que son los integrantes del grupo «Siempre Así» y a tantísima gente anónima que hicieron posible esta gala, a base de jarabe de amor.

Y las que te rondaré, morena, que espero que se repita. Que van a contar con esta menda, a ser posible en primera fila, bailando en mi silla de ruedas con mi amigo Ortega, el músico incombustible, que me lo prometió al despedirse de mi.

Porque como él bien dice, cada uno de nosotros es, sencillamente, toda la alegría que puede regalar. Toda nuestra alegría, sin guardarse ni mijita, entregándose en el escenario sin condiciones ni reservas. Predicando con su ejemplo, llevando el ritmo y cabalgando sobre su silla eléctrica. 

Asombrados todos, que hasta el más soso del público se arrancó al baile. Felices de veras. Encandilados todos con la marcha del diablo que tenía mi amigo Manolo, el rockero cojo. 

Rocío De Los Reyes Machuca es Embajadora del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia 

Sevilla

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí