Considerada como un acto médico, la nueva guía de la sedación paliativa hecha por sanitarios es toda una contraoferta médica a la eutanasia. ¿En qué consiste?

Esparciendo la sedación paliativa por los círculos médicos

Sólo ha pasado un mes desde que el Boletín Oficial del Estado (BOE) reservara uno de sus decretos reales a la aplicación de la eutanasia en España, y desde entonces pocos han sido los sectores sanitarios que han permanecido indiferentes a su aprobación legal.

Es el caso del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, que el pasado 21 de julio presentó a la sedación paliativa como el remedio médico para evitar el sufrimiento al final de la vida de muchos pacientes; una nueva guía que deberían conocer todos los profesionales de la medicina y que, enmarcada dentro de los actos médicos, pretende ser la contraoferta a la muerte digna de la eutanasia, propuesta y aceptada por el Congreso.

Apostando por la sedación paliativa frente a la eutanasia

Elaborada en colaboración con la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, el objetivo que persiguen los sanitarios del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos con esta nueva guía de sedación paliativa es evitarles dolores a sus pacientes, pero manteniendo su actuación profesional dentro de los márgenes de la actuación médica a la que se pliega todo profesional médico cuando empieza a ejercer.

Las declaraciones de Tomás Cobo, director del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos durante la presentación en rueda de prensa de esta nueva guía fueron directas y contundentes: «la eutanasia no es un tratamiento médico; la sedación paliativa sí es un acto médico».

En la propuesta de tanto la asociación SECPAL como del Consejo CGCOM está el repartir miles de ejemplares de esta guía de sedación paliativa entre los diferentes colegios médicos, estudiantes y residentes, en un auténtico saber compartido de todos los protocolos y fármacos existentes y legales y capaces de evitarle sufrimiento y padecimiento a esos pacientes perpetuamente vencidos por el dolor.

Según Marcos Gómez Sancho, doctor y coordinador del texto de esta nueva guía hecha por y para médicos, «la sedación paliativa es la disminución deliberada de la conciencia, con el consentimiento informado del paciente, para evitar un sufrimiento insostenible causado por un síntoma refractario, es decir, que ya no responde a los tratamientos disponibles».

A juicio de Gómez Sancho,  especialista dedicado desde hace décadas a los cuidados paliativos, la diferencia entre ambos remedios contra el dolor es clara. Mientras la eutanasia está considerada una muerte digna y un fallecimiento asistido, la sedación paliativa alivia el sufrimiento del enfermo, sin acabar con su vida, por lo que El resultado es una persona sin sufrimiento, no muerta.

«Les separa una raya muy fina, pero perfectamente nítida», ha insistido en remarcar Gómez Sancho, « que permite diferenciar entre lo que es un acto médico y lo que es el acto eutanásico», explicando para mejor entendimiento que la sedación Se basa normalmente en las benzodiacepinas, no directamente en los barbitúricos; tratando en todo momento las dosis mínimas para conseguir su objetivo, sin manipular dosis letales.

El respaldo de las estadísticas a la sedación paliativa

Entre un 50 y un 60% de los enfermos van a necesitar sedación paliativa para tener una muerte apacible y digna al final de su vida, o eso barraja Gómez.

La sedación paliativa «no alarga ni acorta la vida. La diferencia está entre morir en paz o en una situación catastrófica», expresando después su convencimiento de que, si estos tratamientos estuvieran generalizados, refiriéndose a los sedantes paliativos, obviamente, no haría falta recurrir a la eutanasia.

Como empezar la casa por el tejado. Así ha sido para Gómez el aprobar la ley de la eutanasia sabiendo que «en media España no hay cuidados paliativos»; como empezar la casa por el tejado, al más puro estilo de construir un mundo al revés.

75.000 enfermos, aproximadamente, mueren cada año en España con un sufrimiento intenso y sin acceso a cuidados paliativos, según ha apuntado Gómez, matizando después que faltan 71.000 camas en centros sociosanitarios para pacientes crónicos. Como ejemplo de esto es el caso de Ángel Hernández, quien, tras haber sido acusado de ayudar a su mujer enferma de esclerosis múltiple a acabar con su vida, se ha convertido en la primera persona en ser absuelta en España con los mismos cargos y acusaciones, tras la aprobación de la ley de la eutanasia.

Una sedación sin objeción

Dentro de la misma guía de sedación paliativa emitida por el Consejo, sus médicos han subrayado que esta práctica no admite la objeción de conciencia, un punto que sí se ha regulado para la eutanasia. Y es que, según el Consejo, todos los profesionales de la medicina deberían conocer los protocolos, no importa si son médicos de atención primaria o médicos rurales; unos protocolos con uso de fármacos de por medio que, recalcan, pueden aplicarse más en el domicilio que en los hospitales.

Por último, la guía trae también un apartado sobre la sedación paliativa que se puede usar en pediatría, aconsejando primeramente y antes de su uso, recabar y contar con el consentimiento escrito de los padres.

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