Los chicles para adelgazar que promete Mercadona: la verdad detrás del mito

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Chicles supuestamente reductores de Mercadona, caja de grageas.

Famosos y recurrentes, estos chicles para adelgazar se han convertido en la moda del momento. Pero ¿realmente son tan dietéticos y eficaces como prometen?

¿Quién diría que en unos chicles de supermercado reside el secreto para deshacerse de esos kilos de más? Así se presenta, de hecho, este producto estrella adelgazante lanzado en septiembre de 2021 que ha hecho ganar a la popular cadena de supermercados Mercadona otra tonelada de euros… y muchas cejas alzadas entre los especialistas.

Chicles para adelgazar: masticando la línea

Reductores, aunque no dietéticos, estos chicles para adelgazar son muy económicos, cuestan 3,95 euros, únicamente, y solo prometen ayudar a estilizar la figura, reducir el perímetro abdominal, y quitarle a la cintura unos centímetros de contorno.

No obstante, muchos han sido los expertos que han puesto sus efectos en entredicho, sembrando la polémica y aportando las argumentaciones profesionales que en este artículo trataremos de desmenuzar, tomando como fuente las anotaciones detalladas por los expertos de la Organización de usuarios y Consumidores (OCU).

Compuesto de zinc y probióticos, estos chicles son grandes promesas masticables del adelgazamiento, convenientes auxiliares de la operación bikini; un remedio bastante seductor al que no le ha costado nada ganarse adeptos a su causa, al garantizar eliminar grasa abdominal de manera fácil y rápida, marcando tendencia entre los consumidores.

¿Pero de qué manera, exactamente, ayudan estos chicles a perder peso? Recurriendo al zinc y a los beneficios de los probióticos, según el reclamo publicitario de su envasado, sacándole partido así a las reconocidas ventajas saludables de estos dos nutrientes.

Desmontando mitos

Ni el zinc ni los probióticos representan ninguna combinación mágica para reducir grasa, eso es un hecho, y sin embargo son la clave de estos chicles para adelgazar, curiosamente. En palabras de M.ª Antonia Puigrós, dietista-nutricionista:

«El zinc es un mineral que participa en los procesos de oxidación y metabolización de las grasas», un nutriente bastante presente en alimentos como «carne de res, cordero, cereales integrales, legumbres, levadura, o frutos secos como nueces».

Puede decirse, por tanto, que el zinc es un micronutriente esencial para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, ya que ayuda a mantener bien fuertes las defensas del organismo; a ello se suma que posee buenos niveles de selenio, lo que lo convierte en un gran aliado que ayuda a superar el Coronavirus.

¿Cuál es el problema? Que mientras el zinc exige ingerirlo para una correcta absorción, no únicamente masticarlo, los chicles para adelgazar de Mercadona se limitan solamente a eso, a ser masticados y no tragados, por lo que «la absorción que podamos conseguir de este mineral va a ser muy reducida», tal y como señala Puigrós.

Todo ello descarta al zinc como factor adelgazante. Algo que también sucede con los probióticos, y así lo explica esta dietista nutricionista.

«El sobrepeso y la obesidad se relacionan con una inflamación sistémica, y en muchos casos esta inflamación no permite que la bajada de peso sea del todo adecuada. Hay estudios que relacionan los probióticos con la disminución de la inflamación y, por lo tanto, la bajada de peso. En este sentido, volvemos a que, para una correcta asimilación de los probióticos, debemos ingerirlos y puedan llegar al intestino».

Por tanto, la siguiente pregunta que cabe hacerse es si realmente se adelgaza mascando chicle, únicamente. La respuesta, para esta dietista, es bastante subjetiva, dependiendo de si el acto se acompaña de cambios de hábitos o no.

Y es que conseguir adelgazar está realmente sujeto a un proceso multifactorial, sin que dependa de una única causa, y menos cuando esa simple causa son los chicles, que no suelen generar un efecto mágico… salvo que vayan acompañados de un plan de pérdida de peso saludable mucho más amplio, una estrategia que se pueda aplicar en distintos frentes.

«Es posible que, además de mascar los chicles, estemos realizando otros cambios en nuestro estilo de vida que contribuyan al proceso», hizo ver Puigrós, «como mejorar nuestra alimentación, movernos más y generar un déficit calórico». De ser así, sí que se podría estar obteniendo resultados adelgazantes.

Todos estos rasgos convierten a los chicles para adelgazar de Mercadona en un producto más comercial que efectivo, ciertamente, creado por la industria del adelgazamiento para vender. ¿Es inofensivo? Sí; de hecho, ni siquiera entraña ningún peligro para la salud. Y, sin embargo, tampoco cumple con la golosa promesa de adelgazar rápido y sin esfuerzo que tanto reza su publicidad. ¿Lo mejor, entonces? Apoyar la dieta de reducción de peso con recetas que se ajusten a tal propósito, combinándolo con ejercicios físicos orientados a reducir la grasa abdominal, y no dejarlo todo al azar y al milagro inexistente de estos chicles para adelgazar.

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