El Plan Integral 2019-2023 habla de salud y diagnóstico y Alzheimer. Y de la importancia de respetar los derechos sociales de quienes sufren la enfermedad.
Más recursos y más lucha contra la enfermedad neurodegenerativa del Alzheimer; y, desde luego, más compromiso político por parte de los grupos parlamentarios. Eso es, precisamente, lo que pidieron ayer lunes los pacientes de Alzheimer al Ministerio de Sanidad y al Ministerio de Derechos Sociales del Gobierno. Solicitaban, en la misma línea, que el Ejecutivo general ponga a trabajar los departamentos ministeriales que sean necesarios para que el Plan Integral contra el Alzheimer y otras demencias 2019-2023 no sólo se retome, sino que además empiece de verdad a desarrollarse.
Una jornada en el Congreso a favor de los pacientes de Alzheimer
Bajo el lema ‘Cero Omisiones. Cero Alzheimer’, ayer lunes tuvo lugar en la sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados la jornada contra esta enfermedad degenerativa organizada por CEAFA, Confederación Española de Alzheimer.
¿La razón del evento? Conmemorar el Día Mundial del Alzheimer, habitual celebración anual cada 21 de septiembre. ¿El objetivo? Poner de relieve la necesidad de brindar a los pacientes un servicio de atención correcta, el cual a su vez sirva como base para garantizar la calidad de vida de aquellas personas con demencia que residen en España.
Así, al amparo del informativo Panel de Expertos de Personas que sufren la enfermedad, José Antonio García, miembro muy vinculado a la entidad, alzó su voz y, con ella, la exigencia del colectivo en el que se enmarca, sobre la importancia de que los recursos reservados a la atención primaria aumenten y se pongan en disposición del Alzheimer o, mejor dicho, al servicio de un diagnóstico más «certero y precoz» de la enfermedad.
Y es que, a su entender, el diagnóstico es el punto de partida, sí; pero también el factor clave para poner en marcha cualquier proceso de abordaje integral del Alzheimer, o al menos para empezar con aquellas iniciativas que aboguen por la intervención temprana y eficaz, traduciéndolas como una «manera de ampliar los períodos de calidad de vida de las personas afectadas, y como medio, también, de luchar contra los diagnósticos tardíos y/o el infradiagnóstico al que se enfrentan los pacientes».
Un respeto al Alzheimer
Más de 1.200.000 personas en España viven afectadas por el Alzheimer u otra patología de demencia, unos datos que Cheles Cantabrana, presidenta de CEAFA, ha esgrimido para pedir en su turno de palabra ante el Congreso la invulnerabilidad de los derechos humanos y fundamentales del colectivo.
Asimismo, Cantabrana explicó la media estadística de que cada tres segundos se diagnostica en el mundo un nuevo caso de demencia, tomando dicha aproximación como fundamento para demostrar que la enfermedad del Alzheimer es la forma más común de demencia. En su mano, unas estadísticas que cifran los pacientes de la enfermedad a nivel mundial en un 60 por ciento de los casos por demencia general.
Más aún; durante su turno de palabra, Cantabrana solicitó un mayor compromiso político por parte de los grupos parlamentarios, una responsabilidad auténtica que ligue la patología a los derechos; que desarrolle nuevas estrategias y conciba nuevos planes; y que haga un seguimiento exhaustivo del llamado ‘Plan Integral del Alzheimer y otras demencias 2019-2023’.
El evento también sirvió para hacer una llamada de captación de apoyo y financiación a la investigación del Alzheimer, a la caza de estudios que ahonden en plantear cambios factibles y eficaces en los modelos de lucha contra el Alzheimer, amén de implantar una estrategia de cribado que arroje luz en el camino al diagnóstico precoz.
Contó además con representantes médicos y neurólogos, la lectura de cuyas declaraciones, a grandes rasgos, apunta hacia las posibles estrategias y avances necesarios para que dicho diagnóstico precoz sea una realidad, yendo a la par de la sensibilización social, la formación de los agentes clave, el apoyo tras el diagnóstico y el cribado voluntario

























