Mascarillas que se iluminan al detectar el coronavirus

0

No son un mito. Y los anticuerpos sacados de los huevos de avestruz son la clave de estas mascarillas que, al entrar en contacto con el coronavirus, brillan.

¿Qué tienen en común los huevos de avestruz y el coronavirus? No, esto no es el principio de un chiste; algo los vincula, realmente, y es la gran capacidad de las avestruces para producir diferentes anticuerpos, anticuerpos que además pueden llegar a neutralizar patógenos en el interior del organismo de dichas aves.

Una capacidad que ha sido el cimiento en la semilla que ha germinado en la creación de estas mascarillas que brillan y se iluminan ante la COVID-19.

De aves de avestruces a mascarillas luminosas

Las mascarillas son, en términos bélicos, soldados que van a la vanguardia de un ejército, la primera barrera defensiva en el encontronazo diario contra el coronavirus. Por ello se yerguen como herramientas indispensables en la prevención de la expansión del virus SARS-CoV-2, independientemente de la variante más predominante en el momento, vista su innegable eficacia para proteger a las personas de los posibles contagios.

Conocedores de esta importancia, un equipo de investigadores japoneses de la Universidad de la Prefectura de Kioto ha creado una mascarilla que brilla; sí, han leído bien, una mascarilla que reacciona con irradiación al ser alumbrada con luz ultravioleta, alertando con esa iluminación sobre si contiene rastros del virus.

¿En qué consiste esta patente de mascarilla luminosa?

Bajo el liderazgo del decano de la Universidad, Yasuhiro Tsukamoto, quien también es profesor de medicina veterinaria, los investigadores inyectaron una forma inactiva y no peligrosa del coronavirus en hembras de avestruz, tal y como explica en una publicación del trabajo el medio japonés The Mainichi.

De los huevos puestos por las hembras, los científicos extrajeron una gran cantidad de anticuerpos, con los que después desarrollaron un filtro especial con el que recubrir el interior de la mascarilla. Así, cuando a esta guerrera del Coronavirus se le rocía con un tinte fluorescente que contiene esos mismos anticuerpos extraídos de los huevos de avestruz, brilla, brilla inmediatamente, siempre y cuando haya rastros del virus y se le apunte con una luz ultravioleta.

Yasuhiro y su equipo no tardaron en realizar experimentos a partir de su propio descubrimiento. Durante diez días, 32 personas infectadas por coronavirus participantes en el ensayo detectaron que todas su mascarillas brillaban bajo la luz ultravioleta, perdiendo intensidad eso sí conforme pasaba el tiempo, y la carga viral se iba reduciendo.

¿Dónde se comercializan estas mascarillas?

En ningún sitio, de momento. Y es que los investigadores continúan a la espera de recibir la aprobación por parte del Gobierno japonés, una luz verde a la patente de esta tecnología, que marcará el inicio de sus ventas y de sus andanzas por el mercado.

Yasuhiro Tsukamoto, no obstante, se muestra confiado por los óptimos resultados de su liderada investigación, llegando a asegurar que espera poder convertir este descubrimiento de una mascarilla luminosa en un sencillo kit de prueba para detectar COVID-19, y convertirlo en una fórmula que cualquier persona pueda usar para prevenirse contra esta enfermedad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí