¿Cansados de querer y tener que posponerlo? Conozcan todos los beneficios para apuntarse a la universidad para mayores, tengan 40, 50, 60 o hasta 100 años.
Muchos son los estudiantes de universidad mayores que han pasado la barrera de los 50 e incluso de los 60 años y que siguen empollando por afán de seguir formándose y aprender. Si desea entrar en la lista de esos universitarios, si es usted uno de esos verdaderamente interesados en ampliar sus conocimientos y mantener pulido el intelecto, no se pierda este artículo sobre cómo apuntarse a la universidad para mayores.
Después de todo, estudiar es una de las actividades más democráticas que conservamos hoy en día, pues es apto para la absoluta mayoría, y además nadie hizo a los centros de estudios universitarios a imagen y semejanza y capacidad para uso y disfrute y rentabilidad exclusiva de los jóvenes.
¿En qué consiste la universidad para mayores?
Seminarios, excursiones, actividades culturales entremezcladas con historia o filosofía o idiomas o números o arte… la universidad para mayores es la oportunidad de las personas mayores de iniciarse en aulas y lecciones o de volver al redil de un aprendizaje estructuralmente académico.
No importa porqué nunca estudió, o si lo tuvo que abandonar en algún momento de la vida; no importa si dispone de mucho tiempo libre, o si tiene que arañar una o dos horas por la mañana o reservarse escasos minutos en la tarde para poder reposar; lo que importa es que el conocimiento es saber, como bien reza el dicho popular, y que ahora tiene entre sus manos una nueva oportunidad de cultivarse y educarse en lo que usted elija y al ritmo que necesite. ¿Ansioso de saber cómo o por dónde empezar?
La llamada ‘universidad para mayores’ engloba estudios para mayores, obviamente, y cuenta con el beneplácito del Ministerio de Educación y Formación Profesional. No es un edificio o centro aislado en el que sólo pueden matricularse personas mayores, como algunos puedan llegar a pensar ante el nombre; más bien son programas de estudio que ofrecen las propias universidades, tanto las privadas como las públicas, destinando aulas y titulaciones en el proceso para aquellos que quieren estudiar en la universidad y que no se dejan derrotar por la edad antes siquiera de intentarlo.
Las universidades para mayores no tienen edad, y eso es lo mejor, porque están preparadas para impartir sus lecciones tanto a esas personas de 40 o 50 años, como a aquellos de 65 o 90. ¿Traducción? Que sus cursos, duren lo que duren, están preparados y planteados expresamente para dicho colectivo.
¿Cuál es el punto de partida para las personas mayores que quieren convertirse en universitarios?
Como principal defensora de los estudios para mayores en España se yergue AEPUM, la Asociación Estatal de Programas Universitarios para Personas Mayores; una institución entre cuyos principales quehaceres destaca ante todo el asegurarse de que todas las universidades del país incluyan en su catálogo formativo propuestas educativas para personas mayores.
Así, bajo el slogan de ‘Por la formación de nuestros mayores’, y una llamada a la acción que reza ‘Siempre es tiempo para aprender’, AEPUM es un buen inicio para enterarse del mundo didáctico de las universidades, ya que pone en bandeja inclusiva en su web el listado de todas las universidades que ofrecen programas universitarios para seniors, detallando así mismo sus correspondientes temáticas y enlazando directamente a sus sitios web para más información y contacto.
¿Qué diferencia a las universidades para mayores de otras?
Su formato de aprendizaje, principalmente. En la Universidad para Mayores no hay exámenes, por ejemplo, y al desglose de su cronograma figuran además excursiones, actividades culturales y seminarios.
Los programas de las universidades para mayores son tan variables como los centros donde se imparten, un rasgo muy notable que se percibe especialmente en sus características y en su duración. Constan de cursos con distintas materias, generalmente.
Ello significa que al apuntarse uno puede escoger especializarse en una rama determinada de historia o literatura o filosofía, por ejemplo, u optar por asignaturas complementarias de ciencias o letras al mismo tiempo. Y todo ello en función siempre de los intereses de cada alumno.
¿Cuánto dura un estudio realizado en la universidad para mayores?
No hay un tiempo establecido a nivel general; es decir, que todo depende del programa. El estudio escogido bien puede exigir varios cursos académicos, o presentarse en cambio en una tirada única, como un curso monográfico; incluso puede plantear la posibilidad de que la persona mayor interesada asista a las clases como un oyente más. En suma, es usted, como actual interesado y futuro estudiante, quien tiene la última palabra, al ser libre de elegir el que más le interese o el que mejor convenga a sus necesidades y otras ocupaciones.

























