Estimada directora:
La sanidad pública ha impuesto la atención medica mediante protocolos que merman la iniciativa de diagnostico de los profesionales y su criterio profesional en los tratamientos.
En el entorno catalán, se añadió la «dictadura lingüística», que margina a buenos profesionales por no tener la certificación en lengua catalana.
Hoy leo en prensa, que se añade otra nueva «dictadura», la alimentaria, ya que las maquinas de vending que utilizan los sanitarios, no deberán contener determinados productos según el criterio de sus jefes y no de sus apetencias.
Tal vez las autoridades sanitarias debería plantearse la eliminación de las guardias de 24 horas y ofrecer la información al paciente, también en la lengua mayoritaria. Eso sí que merma directamente su salud y la atención.
Estamos protocolizando y «normalizando» todo, incluso la libertad individual, mermando la voluntad de todos.


Fernando López Clarós
Barcelona, 05.03.23

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