Once rutas en tren imprescindibles por Europa

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Tren recorriendo las montañas.
© Mark Plötz. Pexels

Viajar es un placer, y más a la caza de los secretos de Europa. Prueba de ello son estas rutas en tren de lo más interesantes que multiplican la experiencia.

Recorrerlos al menos una vez en la vida es regalarle a la memoria un tesoro de inmortales experiencias. Estas rutas en tren por Europa significan confiar, atreverse y disfrutar. Además de dejarse mecer al son del traqueteo de las vías, degustando el sabor de las cenas gourmet, descubriendo entre medias la ventaja de los vagones con música en directo, y alcanzando paisajes de ensueño imposibles de recorrer de otra forma. ¿Empezamos?

La línea ferroviaria más bonita que atraviesa Noruega, a bordo del Tren de Rauma

Pueblos pintorescos, majestuosos fiordos, lugares espectaculares, bosques escapados de un cuento de hadas, montañas y cascadas y lagos que hacen contener la respiración… Y todo vislumbrado tras las ventanillas de un humilde convoy de cercanías. ¿Qué más se le puede pedir a esta huella turística que Lonely Planet ha catalogado como la línea ferroviaria más bonita de Europa?

Infaltable en la lista de rutas en tren por la vieja y experimentada región, la fama del ferrocarril de Rauma  se ha visto aún más disparada en los últimos años porque su itinerario en la zona de Bjorli fue el plató de rodaje de los escenarios en tren del Misterio del Príncipe, sexta película de la saga Harry Potter.

De Suiza a Italia en la Bernina Express, con la mirada puesta en los Alpes

Legendaria e histórica y con más de 100 años de experiencia. Esta ruta imprescindible en tren por Europa atraviesa el paisaje alpino, precioso de por sí, desvelando a su paso uno de los más orgullosos Patrimonios Mundiales de la Unesco.

Inicia su deambular en Chur, la conocida puerta de los Grisones suizos, desde donde se adentra por la animada y montañosa ciudad de Davos, siguiendo a continuación por la mítica cuna de las vacaciones alpinas en el valle de Engadina, para finalmente arribar hasta el magnífico valle de Valposchiavo; un trayecto que se completa con la visita a la itálica Tirano, en Sondrio.

¿Qué más va a encontrar en este abrazo turístico entre los territorios de Suiza e Italia? La confirmación del por qué figura entre los primeros puestos de las rutas en tren más imprescindibles del viejo continente. Casitas de cuento, Imponentes castillos, verdes valles, montañas de ensueño, espectaculares viaductos… y todo comprimido en solo cuatro horas de trayecto, como mínimo, a las que es recomendable sumarle las paradas de rigor para redondear la experiencia.

La Línea del Duero que atraviesa Portugal en un tren histórico de vapor

Tres horas de trayecto y muchas curvas que se abren por el río Duero. Subirse a este convoy es viajar a un valle salpicado de sol, y experimentar la sensación de errar por un collage de olivos, quintas y viñedos tradicionales.

A lo largo del viaje por una de las rutas en tren más portuguesas del Duero, podrá llenarse los oídos con el ritmo de panderetas de los músicos locales, bailar al son de acordeones y guitarras que rasgan sus cuerdas, y revelarle a su paladar el toque dulce del vino de Oporto de Ferreira y de los caramelos duros de miel de Rebuçados da Régua, vendidos por mujeres a bordo ataviadas con delantal blanco.

Circular, hermoso e interesante, la ruta de esta Línea del Duero que atraviesa Portugal parte de Régua, con un tren de vapor que lleva desde 1925 abriéndose camino por la historia y el tesoro nacional del vecino país.

Jazz Night Express, 12 horas y media de diversión en ferrocarril

Se trata de un tren nocturno en forma de club móvil’, que guarda confortables coches cama y tres inolvidables escenarios dispersados entre el Róterdam de Países Bajos y la Berlín de Alemania. ¿Qué caracteriza a este Jazz Night Express?

La gastronomía cajún que oferta a sus viajeros, con platos típicos de Nueva Orleáns; una experiencia de lo más deliciosa, aderezada con djs y bandas de jazz… entre muchos ritmos que llevan la fiesta hasta altas horas de la madrugada. Y aunque su itinerario fue uno de los paralizados durante la pandemia, durante este mes de julio ha vuelto a llenar de ritmo las noches viajeras por estas rutas en tren, renovando a este trayecto como una gran verbena con ruedas y raíles y alta velocidad.

Caledonian Sleeper, ese bed&breakfast erigido sobre lujo y raíles

Este viaje en tren nocturno cubre el trayecto entre Londres y Aberdeen; es decir, entre Inglaterra y Escocia. Puesto en marcha desde 1873, cuando las clases altas y victorianas viajaban con su séquito de doncellas, baúles, perros y lacayos, hoy en día hacer noche en sus vagones equivale a descansar en los brazos del máximo confort, con colchones de alta gama, un restaurante con delicias nativas, y baños en suite con amenities Deluxe; y todo gracias a la millonaria restauración que sufrió en 2019.

¿La guinda de su pastel? Poder explorar las maravillas que guardan Glasgow, Inverness, Fort William y Edimburgo, así como la posibilidad de empaparse en el majestuoso y salvaje paisaje británico, para escapar después a la verde belleza de las tierras altas escocesas o Highlands.

Cinque Terre Express, un túnel viajero sobre acantilados

A través de pueblos de ensueño como Corniglia, Manarola, Monterosso al Mare, Riomaggiore y Vernazza, hacer turismo en este viaje en ferrocarril es conocer de primera mano cinco localidades Patrimonio de la Humanidad, cuyos paisajes contienen la esencia más pura, natural y azulada del Mediterráneo.

Y es que entre todas componen esa esquina italiana de la costa Liguria bautizada como Cinque Terre, y trufada de acantilados muy fotogénicos. ¿Qué va a ver? Una vida local que fluye tranquila y aromática entre viñedos en bancales, un mar que se rinde al hechizo de la piedra, y bosques de pinos que hacen panorámica entre pequeñas casas de colores abrazadas por detrás por una serpenteante roca.

Así, reservarse un pasaje en el Cinque Terre Express es grabarse a fuego de placer y deleite en la memoria la sensación de aparecer y desaparecer en las entrañas de las montañas, balancearse al ritmo de las olas turquesas, maravillarse por unas rutas en tren muy dispares, y capturar imágenes de envidiables panorámicas, únicas en su especie.

Venice Simplon – Orient Express: de lo geográfico a lo temporal

Inaugurado en 1883 bajo la apariencia de un lujoso vehículo rebosante de artistas, millonarios, miembros de la realeza y personajes históricos de la talla de Agatha Christie, Ian Fleming o Mata Hari que se animaban a transitar entre París y Estambul, alcanzó su auge durante la década de 1930, gracias a los tres servicios que ofrecía por Europa y la lluvia de lujos con el que envolvía a sus viajeros, con una prestigiosa cubertería, los mejores muebles del mundo y renombrados chefs en las cocinas.

Pese a que en 2009 llevó a cabo su último servicio tras asistir a años de dolorosa decadencia, sus históricos vagones de madera pulida han vuelto a reabrir sus puertas gracias a la compañía Belmond, la cual lo ha revivido con ese esplendoroso brillo que tanto lo caracterizó a principios del siglo pasado.

Así, Venice Simplon – Orient Express vuelve a estar plagado de ostentosos tapizados, detalles dorados, un servicio de primera y fiestas en honor a los felices años 20, encarnando un viaje nocturno en el tiempo entre Londres, Venecia, París, Praga, Budapest, Viena, Berlín o Estambul, en una trayectoria que cada pasajero puede combinar según sus gustos, necesidades o preferencias.

Más rutas en tren por Europa que no se puede perder

Completando la lista se encuentra el tren de la Costa Azul, una caricia del mar entre la Fréjus de Francia y la Ventimiglia de Italia, donde las vistas son su mejor atributo turístico en un trayecto que dura tres horas. O el Transcantábrico Gran Lujo, entre San Sebastián y Santiago de Compostela, a 45 kilómetros por hora durante ocho días y un verdadero despliegue de legado histórico.

O el The Jacobite, a través de Escocia, varias veces declarado el recorrido en tren más espectacular del mundo; y todo gracias a sus paisajes impresionantes, sus 85 millas o 135 kilómetros ida y vuelta, su impresionante viaducto de Glenfiman, su precioso lago Shiel, y las míticas películas que lo han consagrado al paraíso fílmico, véase Braveheart, Harry Potter y Rob Roy. Un éxtasis de belleza en estado puro.

Así, tras conocer los siete viajes en ferrocarril con los que descubrir Europa este año, estas rutas en tren les permitirá saber cómo son los viajes tranquilos y sostenibles, parar el tiempo y volver al pasado. No en vano estos itinerarios destilan un halo misterioso y de grandes lujos, y sus raíles cantan los ecos de las épocas lejanas, cuando hacer insólitos descubrimientos en convoy era lo más; y el dicho popular de «lo importante no es llegar, sino disfrutar del camino», estaba a la orden del día. Una vida a bordo plagada de lujos antiguos, música en directo, y el mecerse dulce de la máquina de vapor que invita al sueño con su traqueteo.

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