La discriminación por edad, o edadismo, unida a los prejuicios sociales, provoca que muchas mujeres tengan miedo o se nieguen a hacerse mayores.
La edad es solo un número. O eso se dice, aunque no sea del todo cierto. En pleno 2021, muchas son las personas que rehúyen las preguntas alusivas a su edad. El edadismo o discriminación por edad, unido a los prejuicios de la sociedad, influye y provoca un anhelo de permanecer eternamente jóvenes.
La obsesión por permanecer jóvenes, un sentimiento producido por la sociedad que afecta especialmente a las mujeres
Pero no siempre es así. Personas y mujeres conocidas como las actrices Gillian Anderson, la famosa agente Scully de Expediente X, o Julianne Moore aceptan el paso del tiempo y lo ven como lo que es, un elemento natural que forma parte del ciclo vital.
Anderson, de 52 años y durante un directo a través de la red social Instagram declaró que ya no utiliza sujetador: «Ya no uso sostenes. No me importa si mis pechos alcanzan mi ombligo. No voy a usar más, son jodidamente incómodos”, expresó, en clara referencia a la permanente necesidad de estar siempre perfecta y joven.

Por su parte, Julianne Moore, de 60 años, declaró, en un entrevista concedida a la revista W Magazine, que no soporta a los que le dicen que envejece con gracia. Una expresión que a bote pronto puede parecer un halago porque da a entender que alguien todavía parece joven, pero en realidad es un efecto contrario.
Así lo percibe la propia Moore: «La expresión encierra un juicio inherente. ¿Se puede envejecer sin gracia? No tenemos opción, por supuesto. Nadie tiene opción a la hora de envejecer, simplemente sucede, así que no puede ser positivo o negativo».
«Es una expresión sexista que solo se utiliza para referirse a una mujer. Nos presiona como mujeres, algo que no ocurre con los hombres»
(Julianne Moore)
«Es una expresión sexista que solo se utiliza para referirse a una mujer. Nos presiona como mujeres, algo que no ocurre con los hombres», denunció.
Asimismo, dejó una reflexión en el aire: «¿Cómo evolucionamos? ¿Cómo navegamos por la vida para tener experiencias profundas? Eso es lo que debería significar cumplir años», relató.
La cirugía estética, un arma de doble filo
En este sentido, la artista Janet Leigh, de 62 años, llegó a una conclusión tras someterse a varias operaciones de cirugía estética: «Nada de eso funciona; existe la ilusión de que una vez que lo hagas estarás bien. Y eso es una mierda. Me veía peor», confesó.
Una muestra más de que cumplir años es algo natural y debe aceptarse como tal, independientemente de lo que opine la sociedad.

























