La Policía Nacional en Navarra ha detectado presuntas estafas a personas mayores por el cobro de falsos servicios de revisión de calderas y en la venta de colchones y mantas turmalinas.
En la primera modalidad, se ha tenido conocimiento de la existencia de al menos una persona que estaría operando en la zona de la Rochapea de la capital Foral, como falso operario en las tareas de mantenimiento.
El modo de proceder del estafador consiste en contactar telefónicamente con la persona que reside en el domicilio (normalmente de edad avanzada) para personarse minutos después con el pretexto de revisar la caldera del gas.
La Delegación del Gobierno en Navarra asegura que agentes de Policía Nacional en Pamplona han recibido varias llamadas al 091 relatando estos hechos.
Es más, los investigadores advierten a la población sobre la existencia de dos tipológicas de fraude detectadas.
Un fraude que no tiene fin
En algunos casos, se ha podido saber que los falsos técnicos presentan una factura preimpresa de una empresa llamada INTERG@S (inexistente en realidad), a la que añaden conceptos a mano para incrementar la cuantía cobrada a su víctima.
Lo más peligroso de esta estafa no es tanto la cantidad usurpada, sino que en ocasiones las manipulaciones que realizan sobre los equipos generan fugas de agua, posiblemente con el propósito de realizar una segunda operación en la misma caldera para repetir el fraude.
Respecto a la segunda de las fórmulas de estafa detectadas, miembros de la policía se han apercibido en estos últimos días de que un grupo de personas se está dedicando a la venta agresiva de colchones y mantas turmalinas.
Su modus operandi es el siguiente. Un equipo de supuestos comerciales se presenta en los domicilios de personas mayores para tratar de ofrecerles estos productos.
«Las personas que actúan como vendedores suelen ser muy insistentes y no aceptan un ‘no’ por respuesta, motivo por el que sus potenciales víctimas acaban accediendo a dejarles entrar en su vivienda e instalar los productos que tratan de venderles», aseguran fuentes policiales.
Una vez dentro, el inquilino se ve intimidado, casi obligado a instalar el colchón, entre otras razones, porque los estafadores subrayan que si el comprador no está satisfecho con la adquisición puede desistir del contrato en los siguientes días y devolverlo.
Pero la realidad es otra. Cuando la víctima decide ponerse en contacto con los vendedores para acabar con la relación contractual, nadie contesta al teléfono.
La policía nos recomienda…
Ante este tipo de hechos, desde Policía Nacional se aconseja a las personas mayores y a sus familiares que estén alerta y desconfíen de llamadas de estas características.
Que no faciliten datos de carácter personal ni permitan el acceso al interior de su domicilio estando solos o sin que se encuentre presente algún familiar.
Y, por último, que comprueben la documentación que van a firmar en caso de realizar este tipo de «compras en casa».

























