Nos encontramos en la cresta de la ola (la sexta, ya) y muchos son los que dudan acerca de celebrar o no la cena de Fin de Año en un bonito local. Pero hay algo que sí podemos hacer y es que el que el restaurante venga a casa, contratando un servicio de cáterin.
Tras el parón que supuso el confinamiento a causa de la COVID-19, los eventos han vuelto a realizarse, pero siempre adaptándose a las nuevas circunstancias.
La prudencia, la higiene y seguir los protocolos marcados es el único modo de poder disfrutar de una noche tan especial como la del 31 de diciembre.
Si está contemplando la posibilidad de contratar un catering para la última cena de este año existen una serie de medidas que debe tener en cuenta.
¿Cómo organizar un cáterin seguro?
Estamos ante un escenario cambiante en cuanto a normas, restricciones, etc. De manera que lo aconsejable es contar con un asesoramiento preventivo de la mano de una empresa especializada para no pasar por alto ningún detalle importante de seguridad y que todos los documentos y normas se elaboren con rigurosidad.

Es fundamental que los invitados dispongan de mascarillas y gel hidroalcohólico durante la comida o la cena.
Además, deben saber que, excepto en el momento en el que se sirva la comida o la bebida, todos los asistentes deberán llevar puesta su mascarilla.
A falta de una normativa específica para el sector, la recientemente constituida Asociación Empresarial de Catering (AEC) redactó un manual de recomendaciones para la reactivación de este sector, en el que se recoge una serie de medidas a tomar en la organización de eventos.
Desde la recepción de mercancías, producción, transporte, el servicio de office y sala, hasta la higiene y recogida del puesto de trabajo.
Menú en formato individual
La comida en formato individual es la estrella de los eventos en la era del COVID.
El cóctel de bienvenida ya no es lo que era, y si quiere servir algún tipo de entrante o copa ha de hacerse siguiendo las pautas de no compartir objetos y no levantarse de la mesa.
Debido a las nuevas circunstancias, para la comida no hay nada más apropiado que recurrir al menú individual, ya que es la mejor manera de minimizar cualquier riesgo de contagio.
Algunas empresas que se están adaptando
Ante la imposibilidad de celebrar cenas de empresa algunos servicios de cáterin se han reinventado. Estos son algunos de los ejemplos que nos han llamado la atención: por ejemplo, MICE Catering ha instaurado un servicio virtual de entrega de kits de comida y bebida que se envían a todos los participantes en un evento online corporativo o de ocio.
Para reducir aún más la posibilidad de contacto están cosechando gran éxito tanto el Delivery como el Take away; es decir, encargar el servicio de comida, pero sin camareros. Así, la mítica firma Pastelerías Mallorca lo ha incorporado a su servicio Mallorca Catering.
En muchos de estos nuevos modelos de entrega se han sustituido los bufés y bandejas o platos para compartir más clásicos por presentaciones individuales por razones de seguridad e higiene.
En definitiva, se han esforzado por transmitir una imagen de calidad en el servicio y de seguridad, ingredientes fundamentales en estos momentos para cualquier buen menú de Nochevieja.
























