Ángela Molina ha despertado interés a sus 67 años porque Zara, la marca española, la ha escogido como protagonista de su campaña. Hablamos de una mujer madura, con canas y melena; una persona que para muchas marcas no formar parte de una campaña publicitaria.

La lucha contra el edadismo empieza justo por ahí. España es un país de personas mayores y poco a poco, la sociedad en su conjunto luce canas, tiene marcados los signos de la edad y forma parte del día a día de nuestro entorno.

El Ministerio de Sanidad está luchando contra el edadismo con una campaña que reza lo siguiente: «el edadismo forma parte de nuestra comprensión del propio envejecimiento, nuestras relaciones intergeneracionales y perpetua conceptos estereotipados de las personas mayores limitando nuestra comprensión de la diversidad existente en la vejez y transformándose en una actitud común en nuestras relaciones familiares, personales y nuestras prácticas profesionales, con consecuencias tanto en las personas mayores como en la sociedad».

Luchar contra la discriminación es también luchar contra los delitos de odio que actualmente se tienen contra la vejez. Las personas mayores cuentan, están, opinan, forman parte de la sociedad y gracias a ello están implicadas en todo cuanto acontece, pero ¿por qué no venden?

Existe un gesto que actualmente se persigue que tiene que ver con la infantilización de las personas mayores; la ridiculización de cuanto hacen. Desde los tiktoks en donde se encuentran mayores haciendo el canelo hasta las formas más simples de dirigirse a ellos con diminutivos: «dame el bracito»; «vamos a dar un paseito»; «te hago la comidita»…

Los esterotipos asociados a la edad presuponen que los mayores no tienen sexo; no hacen gimnasia; no bailan; no salen de copas o no tienen una cuadrilla para salir. Ni todos están en situación de dependencia, ni todos tienen una discapacidad que les impide seguir. Algunos, pueden ser un poco dependientes para algunas cosas: por ejemplo, no pueden conducir, pero pueden bailar aunque estén sordos. Una cosa no tiene nada que ver con la otra.

Las personas mayores están de nuevo de moda y gracias a ello podemos decir alto y claro, que son los que más debemos respetar porque la edad es un grado y la universidad de la vida les curte de una experiencia singular.

*Imagen de Ángela Molina. © Zara

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Directora de Prensa Social. Periodista. Doctora en Ciencias de la Comunicación. Máster en Dirección Comercial y Marketing y Gestión de RR.HH.. Profesora Universitaria Ciencias de la Información. Estudios de Psicología y Derecho. Miembro de The Geneva Global Media United Nations, Presidente de DOCE, Miembro del Comité Asesor de la Fundación López-Ibor, Miembro del Comité de Ética Sociosanitarios EULEN, Consultora de Comunicación loquetunoves.com. Autora libros: Actos sociales y familiares, fotografía social. Junio 2012. Coautora: El cerebro religioso con María Inés López-Ibor. Enero 2019.

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