Qué es la hernia discal y cómo diferenciarla de un dolor de espalda

0
Hernia discal, imagen cortesía Unsplash.

Culpable de nueve de cada diez casos de dolor de espalda, aproximadamente, la hernia discal afecta a entre el 80 y 90% de las personas en algún momento de su vida.

La hernia discal está estrechamente vinculada con el dolor de espalda y, sin embargo, no todas las molestias o lesiones en dicha parte del cuerpo se deben a este trastorno. De ahí la importancia de diferenciarla con otras dolencias, y conocer sus causas y motivaciones de aparición.

¿Qué es la hernia discal?

La columna vertebral está formada por veintitrés discos intervertebrales en total; vértebras que por un lado están rodeadas de una especia de almohadilla que impide que rocen entre sí, y que por otro lado aparecen separadas en tres grupos, uno compuesto de seis cervicales, otro de doce dorsales y un tercero de cinco lumbares.

Un anillo que puede perforarse o, peor aún, romperse, debido a una sobrecarga en los discos, facilitando con ello la salida al exterior del núcleo, lo que en esencia genera la hernia; la cual, por cierto, puede ser cervical o lumbar, siendo la primera de ellas las menos frecuentes que las lumbares, pese a que en los últimos años se han registrado un incremento de casos debido a los accidentes de tráfico.

Llamada también hernia de disco, en clara referencia a esos discos o amortiguadores cartilaginosos que se encuentran entre los huesos, la hernia discal aparece cuando parte del disco intervertebral, localizado en el núcleo pulposo, se desplaza hacia la raíz nerviosa y la presiona, produciendo en la persona un intenso dolor. Puede decirse, por tanto, que es la degeneración del disco intervertebral lo que suscita al final la aparición de este trastorno en la espalda.

¿Qué causa la hernia discal?

Contrario a lo que se suele creer, la hernia discal puede aquejar a jóvenes y adolescentes, y no únicamente a las personas mayores, tal y como advierten desde la Clínica Universidad de Navarra. En el primer caso suele ser por culpa de un traumatismo, habitualmente, mientras que en los adultos más bien suele responder a un problema degenerativo.

Hay que tener en cuenta también que el disco vertebral suele ir secándose a partir de los 25 años, perdiendo poco a poco su elasticidad. Asimismo, pasar muchas horas de pie o sentado en la misma postura tampoco contribuye a fortalecer la salud de la espalda.

Los expertos, incluso, aseveran que cualquier vibración continuada produce daño en la columna vertebral, tal y como ocurre con los medios de transporte; lo que significa que pasar varias horas al día en coches, trenes, aviones y vehículos similares favorece con el tiempo la aparición de la hernia.

A ello se suma el factor propiciador de ciertos trabajos o calzados, especialmente aquellos que conllevan esfuerzo físico, como levantar peso o vestir continuamente tacones, ya que ambos obligan a la columna a sobreesforzarse; una lista de importantes factores de riesgo en la que también se señala a la obesidad, a la postura para dormir y al tabaco como relevantes desencadenantes.

Y es que, en el caso del tabaco, por ejemplo, el contenido mineral del hueso va disminuyendo cigarro a cigarro, haciendo otro tanto de peligrosa reducción con el disco intervertebral.

Mientras que una mala postura al dormir puede influir negativamente en la aparición de la hernia, siendo la más recomendada entre los expertos la lateral, para mejor bienestar de la espalda, o de espaldas, con las rodillas flexionadas hacia arriba.

¿Cuáles son los principales síntomas de la hernia discal?

Tanto el dolor como los trastornos motores y sensitivos constituyen las señales de advertencia más habituales de este trastorno en la espalda, ya que se manifiestan en diferentes localizaciones, variando según el tipo de hernia discal.

Así, la hernia cervical causa un dolor en la columna, desde donde irradia hasta los dedos de las manos; en la hernia lumbar, en cambio, el dolor empieza en el nervio ciático hasta resbalar por el pie. En ambos casos, no es raro que los pacientes lleguen a experimentar una pérdida de fuerza en manos o pies, amén de una menor sensibilidad y de una pérdida de acorchamiento en las mismas articulaciones.

Muchos de estos dolores conllevan una incapacidad temporal que suele prolongarse unos 33 días, aproximadamente, y se dice que La mitad de tales molestias lumbares suelen comenzar a lo largo de la jornada laboral, dejando al 27, al 8 y al 15 por ciento aparecer en el hogar, al estornudar o toser, o sencillamente sin causa conocida, respectivamente.

¿La hernia discal se puede prevenir?

Sí, afortunadamente, según consenso de especialistas. Y ya que insisten en señalar que una parte importante de las hernias discales se podría prevenir con el sencillo recurso de adoptar una serie de medidas posturales en los momentos de mayor riesgo para la columna vertebral, aconsejan doblar las rodillas y no la columna al levantar o transportar objetos pesados o estar muchas horas en la misma posición.

De igual forma, aconsejan andar dejando caer el peso en los talones, y sentarse con la espalda recta, evitando caer en el hábito de formar ese hueco que normalmente Se crea entre el respaldo del asiento y la parte baja de la espalda. Un abanico de recomendaciones profesionales en el que también se subraya que un adolescente no levante un peso de más de 15 kilos, una mujer no más de 20, y un hombre adulto no más de 30… por el bien de su espalda y de su columna vertebral.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí