La lucha por las pensiones vuelve a las calles en lo que ya se advierte un ‘otoño caliente’.

Si alguien pensaba que la irrupción del coronavirus iba a achantar al movimiento pensionista en su lucha por el sistema público de pensiones, se equivocaba. Y cómo.

A medida que se han ido relajando las restricciones, pensionistas de todo el país han salido paulatinamente a las calles para retomar la lucha donde la dejaron y, tras un verano templado, las protestas han vuelto a florecer en lo que ya se augura un ‘otoño caliente’.

Tras varias manifestaciones deslocalizadas en territorios y una marcha en autobús a Bruselas, los pensionistas llaman a una movilización estatal el próximo 16 de octubre en Madrid. La finalidad es exigir ante el Congreso una auditoria a las cuentas de la Seguridad Social, una pensión mínima de 1.080 euros y la equiparación de las pensiones de viudedad al 100% de la que percibía la persona fallecida, entre otras reclamaciones.

Manifestación de pensionistas por las pensiones, con una mujer en primer plano con el brazo levantado y boina roja.
Imagen de archivo de una manifestación de pensionistas.

La protesta está convocada, entre otras plataformas, por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE). Esta se formó hace 5 años por diferentes colectivos sociales, para «defender el actual Sistema Público de Pensiones, brutalmente atacado por las sucesivas reformas legislativas llevadas a cabo por los gobiernos del PSOE y del PP para beneficio de la gran banca y aseguradoras», señalan desde la plataforma.

A propósito de la manifestación en Madrid, ‘Prensa Social’ habla con Conchita Ribera de la Barrera, portavoz de COESPE. En este espacio «no hay cargos, es un movimiento social transversal, e independiente, apartidista y asindicalista, donde todos los integrantes son voluntarios y cuando ingresa acepta las reivindicaciones y normas de COESPE», explica.

Más de un lustro de lucha

La portavoz de COESPE cuenta que se inició en los movimientos sociales a través del movimiento vecinal y el voluntariado, desde donde dio el salto a la Marea Blanca y entró a formar parte de asociaciones «en defensa de los servicios públicos y de residencias de Mayores», relata. Así llegó a Marea pensionista de Cataluña, «a la cual pertenezco desde sus inicios», dice, para luego añadir: «se formó cuando pusimos más de 10000 demandas a la seguridad social por el 0.25% de Rajoy y desde entonces hemos crecido y extendido por toda Cataluña». Esta fue una de las plataformas que participaron en la creación de COESPE.

Desde entonces, Ribera dedica su tiempo a la lucha por las pensiones. Hasta tal punto, que han sido necesario dejar pasar semanas para encontrar un hueco para realizar esta entrevista.

Prensa Social: Parecía que la pandemia había conseguido meterles en casa, pero se ve que no.

Conchita Ribera: A los pensionistas, que hemos luchado, levantado este país y conseguido este estado de derecho que ahora nos quieren arrebatar, no nos van a callar. Hemos luchado y continuaremos luchando, porque hemos visto que la lucha es el único camino.

PS: Hubo también quien pensó que con un gobierno de corte progresista se acabarían las movilizaciones sociales.

CR: Eso es lo que se esperaba de este gobierno, que fuera de progreso; pero no está cumpliendo con lo que prometió. No ha derogado las reformas de las pensiones, ni la laboral; ni el factor de sostenibilidad, ni tampoco la Ley Mordaza, y ha promovido un Pacto de Toledo que se creó en contra del sistema público de pensiones; se hizo para privatizarlas, bajo la presión del gran capital, los bancos y las grandes aseguradoras, que quieren tener es sus arcas los más de 140.000 millones de euros que mueven las pensiones.

Nuestro sistema público de pensiones es uno de los mejores del mundo y lo quieren destrozar, por eso nuestros lemas son ‘Gobierne quien gobierne, las pensiones públicas se defienden’ y ‘La lucha es el único camino, ni un paso atrás’.

PS: El movimiento pensionista ha vuelto con ganas: manifestaciones deslocalizadas, una protesta en Bruselas y ahora ya con los ojos puestos en la manifestación convocada a nivel estatal para el próximo 16 de octubre en Madrid. ¿No deberían estar ustedes disfrutando de su jubilación?

CR: Deberíamos, sí; pero no nos dejan. Hemos tenido que volver a tomar las calles porque quien nos tendría que estar defendiendo, esos sindicatos mayoritarios que se dicen de clase, se han hecho del sistema e incluso sacan redito de las pensiones privadas.

Por eso hemos ido a Bruselas, a exponer nuestras quejas contra el ataque a los sistemas públicos de pensiones y, por lo tanto, en contra de la clase trabajadora. Y por lo mismo estaremos en Madrid el 16 de octubre.

Manifestación por las pensiones el 16O en Madrid

PS: ¿Qué demandas llevan exactamente a esa manifestación?

CR: COESPE tiene una serie de reivindicaciones concretas. Entre ellas están que el Índice de Precios al Consumo (IPC) se regule por Ley; que la pensión mínima sea igual al salario mínimo y este, a su vez, sea el 60% del salario medio, tal y como establece la Carta Social Europea. Que, por cierto, España firmó y es de obligado cumplimiento. Hablamos de 1.084 euros. Todo lo que esté por debajo de esta cifra es estar por debajo del índice de pobreza.

Pedimos que la pensión de viudedad se equipare al 100% de la que recibía la persona fallecida; decimos ‘No’ a los coeficientes reductores, a la brecha de género en pensiones y salarios, a la privatización de las pensiones y a los fondos privados de empresa, y reclamamos la jubilación anticipada sin penalizar.

Exigimos la derogación de las reformas de pensiones y laboral, que han sido innecesarias y nefastas para la clase trabajadora y están hechas para beneficio del gran capital. Como especialmente nefasto ha sido el llamado factor de sostenibilidad, que va a llevar a la miseria a nuestros hijos y nietos, que son el futuro del país.

Pedimos que las pensiones por incapacidad sean dignas y sus expedientes estén gestionados correctamente, de acuerdo con la legislación vigente.

También demandamos la incorporación de las trabajadoras del hogar al régimen general de la Seguridad Social.

PS: Y por lo que he visto en sus redes sociales, exigen además una auditoria a la Seguridad Social para averiguar dónde han ido a parar los más de 500.000 millones de euros que, según denuncian, han desparecido de esa cuenta. ¿Nos pueden explicar cómo han hecho los cálculos?

CR: De diversos estudios, como los que han hecho el colectivo ‘Economistas frente a la crisis’ y también economistas de Comisiones Obreras (CCOO). Según algunos de ellos, el dinero utilizado para otros menesteres diferentes a las pensiones es aún más. «Gastos Impropios», como ha reconocido el ministro Escrivá, de casi 23.000 millones de euros cada año. Si lo multiplicas por los todos los años de historia de nuestro sistema público de pensiones, sale incluso más.

PS: Sobre la pensión mínima de 1.080 euros que reclaman, ¿creen que es asumible en estos momentos en los que la sostenibilidad del sistema está en entredicho?

Conchita Ribera, portavoz del movimiento pensionista, con camiseta blanca y pantalones granate, ante un muñeco con forma de cerdo que emula la hucha de las pensiones.
Conchita Ribera, ante la ‘hucha’ de las pensiones.

CR: El sistema público de pensiones, como he dicho, es uno de los mejores del mundo y es perfectamente sostenible. Lo que sucede es que ha estado siendo saqueado y atacado por los diferentes gobiernos mediante el Pacto de Toledo. De ahí salen precisamente las reformas de pensiones y laborales.

El Pacto de Toledo fue creado para hacer lo que hicieron en Chile con las pensiones públicas, privatizarlas. Y de aquellas lluvias, estos lodos. Ahora así está el pueblo, intentando desesperadamente revertirlas, porque se están jubilando con el 25% del último sueldo. Ahí es donde nos quieren llevar con el pacto de Toledo.

Nuestros gobernantes han hecho las reformas laborales dejando el despido prácticamente libre. ¿Y qué hicieron las empresas? Multitud de eres, en los cuales pusieron principalmente a personas mayores de 50 años y principalmente mujeres. Y no porque no fueran eficaces ni eficientes, sino porque tenían salarios aceptables de 1400, 1600 o 1800 euros. Todos ellos fueron reemplazados por contratos basura, con salarios indecentes. Aquí queda claro que no depende del número de personas, sino de los ingresos.

Yo cuando me jubilé era una vergüenza ser mileurista y ahora, mucha gente está deseando llegar a los mil euros de sueldo.

Nuestros políticos no tuvieron decencia ni dignidad cuando hicieron eso, porque sabían que esas personas mayores de 50 años difícilmente encontrarían trabajo, por lo que tendrían que jubilarse anticipadamente, perdiendo dinero al hacerlo. Y muchas de ellas, con más de 40 años cotizados.

Pero la cosa no acaba aquí. También hicieron tarifas planas a la Seguridad Social, que tuvieron como consecuencia, por un lado, la reducción de las aportaciones que recibía esta cartera y por otro, el beneficio para los planes privados de empresa. Podría añadir mucho más, pero sería demasiado largo.

«El Pacto de Toledo fue creado para hacer lo que hicieron en Chile con las pensiones públicas, privatizarlas»

Conchita Ribera, portavoz de COESPE

PS: El ministro Escrivá no solo defiende la sostenibilidad del sistema, sino que garantiza el compromiso del Gobierno para que al final de la legislatura sea el Estado quien asuma los 21.500 millones de gastos impropios de la Seguridad Social a través de los Presupuestos, ¿hasta que punto confían en su propuesta?

CR: Espero que lo hagan y comiencen a devolver el dinero expoliado. Por su puesto, su papel es defender la sostenibilidad del sistema, pero es que está establecido por ley, y así lo dicta la Constitución, que las pensiones se han de garantizar con los Presupuestos Generales del Estado; es un derecho.

PS: Por supuesto, no puedo dejar de preguntarle por las polémicas declaraciones del ministro sobre jubilarse a los 75 años

CR: Que se lo diga a las personas que trabajan en la construcción, en la pesca, la mina, o en las labores del hogar, atención domiciliaria… Que se lo diga a las Kellys. ¡Cómo se nota que no ha empezado a trabajar a los 14 años o 16 años, con sueldos de miseria y que encima cotizan por la mitad de la jornada en muchos casos!

Tenemos unos gobiernos que solo piensan en cómo explotar a la clase trabajadora, para darle más beneficio al gran capital y a sus mercenarios, que en muchos casos son políticos a los que, además, les pagamos el sueldo.

PS: Si el otoño viene caliente, ¿cómo se presenta el invierno?

CR: La COESPE siempre, desde su fundación, ha luchado por las pensiones públicas. Y así vamos a seguir, no pararemos.

Ana Lobo

2 COMENTARIOS

  1. Mi esposa tiene un grado de discapacidad del 90% y necesitamos una silla de ruedas eléctrica para poder salir a la calle (en mi barrio todas muy inclinadas), pero Catsalut nos la niega porque tengo que conducirla yo porque ella ya no puede hacerlo. El mando tiene que estar en la parte trasera de la silla, pero no lo aceptan si no es en el brazo derecho o en el izquierdo de la silla. Si la discapacitada puede conducir sin ayuda, Catsalut le ayuda y le financia hasta 3000 euros, pero si la discapacitada no puede conducir sin ayuda, no le ayudan. Paradógico, pero aquí estamos confinados hasta el resto de nuestras vidas. Absurdo, pero real.

    • Muchas gracias por seguirnos, don Roberto. Hasta donde yo sé, los servicios sociales de cada zona dan ayudas en el caso de necesitar completar una cuantía. Si usted alega exactamente lo que me comenta en esta carta, probablemente le darán una asignación. Por favor, inténtelo y nos lo comenta. Si no lo consigue, veremos cómo y quién podría ayudarle. Estamos para remar juntos en esto.
      Atentamente,
      A. De Luis, directora.

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