La operadora Renfe pone en marcha su Operativo de Navidad. Ofrecerá cinco millones de plazas en 23.000 trenes, desde hoy hasta el 9 de enero de 2022. Incluso ha tenido tiempo para presentar el próximo AVE «lowcost»: el Avlo Madrid-Orense.
El presidente de la compañía, Isaías Táboas, durante su intervención en una jornada organizada por la Asociación de Empresarios Gallegos en Madrid (Aegama) para explicar las principales novedades en torno a la inminente llegada del AVE a Galicia, el próximo 21 de diciembre.
Táboas ha asegurado que su producto llegará a la región, aunque todavía no ha podido concretar cuándo, sobre todo tras el éxito que el Avlo ha tenido en la línea Madrid-Barcelona, en la que comenzó a operar el pasado mes de junio y registra ya una ocupación superior al 90 por ciento.
Sobre la campaña navideña Renfe ha puesto toda la maquinaria a funcionar. Las 4.735.000 plazas suponen el 10 por ciento de la población española y «un esfuerzo para que el que quiera puede desplazarse con seguridad», afirma la compañía.
Para el quiera y el que pueda.
La pregunta es: ¿Son todos estos trenes absolutamente accesibles?

El Avlo Madrid-Zaragoza-Barcelona a estudio
Este tren se anunció antes de la pandemia como el AVE marca blanca que derrotaría al puente aéreo entre la capital y la Ciudad Condal.
Finalmente se pospuso su inauguración a junio de 2021. Dispone de un 20 por más de plazas y se estima que los billetes cuestan alrededor de hasta un 40 por ciento menos.
Muchas son las bondades, en principio, pero el colectivo de personas con problemas de accesibilidad se preguntó entonces sí podrían utilizarlo.
Para que este tren lograra tener 438 plazas lo primero es eliminar el vagón de cafetería y por lo tanto no habrá asientos preferentes.
Y ésta (la clase preferente) es una de las opciones que tienen las personas con discapacidad, especialmente en silla de ruedas, para poder viajar; ya que las pocas plazas H (plazas para anclaje de sillas de ruedas) que existen en cada tren, suelen ser dos y generalmente ocupadas con rapidez.
El vagón preferente tiene una fila de dos asientos y otra de una, haciendo un espacio más confortable y dejando que el pasillo tenga mayor anchura.
De este modo, los pasajeros con silla de ruedas podían llegar a su asiento e ir a los aseos sin dificultad.
Al ser eliminados esas plazas y reducir espacios, estos trenes se ven limitados a usar solo las plazas H, con la «suerte» de que no estén ocupadas, ya que solo existen dos, siendo un número «discriminatorio» ante las 438 plazas existentes, que no alcanza el 0,5 por ciento del total.
Además, tampoco disponen de personal de atención a bordo como sí tienen los trenes AVE convencionales, por lo que afecta a la calidad del viaje de las personas que requieran de asistencia por dependencia.
De modo que, no solo se rebaja el precio, sino también las prestaciones, y por lo tanto las posibilidades de acceso a las usuarios con discapacidad.
Más trenes sí, pero menos accesibles.
Veremos cómo es el Avlo a Galicia que entra en funcionamiento próximamente, este 21 de diciembre.
Si nos remitimos a su hermano gemelo (destino a Barcelona) la tendencia apunta a recortar en espacio y en servicios para bajar el coste del billete. Un billete, que por barato que sea, para algunos resulta inalcanzable.

























